La caída del cabello supone un problema muy serio para algunos pacientes. Dependiendo del tipo de alopecia, puede realizarse un tratamiento médico que en gran parte de los casos es muy efectivo.Sin embargo, durante los últimos tiempos han surgido diferentes “tratamientos mágicos” que, más que curar, no producen ningún efecto positivo sobre el proceso, a la vez que generan un mayor estrés y preocupación en el paciente. Las alopecias comprenden un grupo amplio de enfermedades que requieren ser valoradas por un dermatólogo para realizar un diagnóstico específico y así poder ofrecer el mejor tratamiento disponible.
Las formas más frecuentes de alopecia en la mujer son el efluvio telógeno y la alopecia androgénica. Conviene realizar un adecuado diagnóstico del tipo de caída de cabello que presenta la paciente, pues el tratamiento y el pronóstico capilar va a ser diferente. En el caso del efluvio telógeno, las pacientes perciben un aumento de la caída del cabello tras lavarse el pelo, en la almohada, etc. Se trata de un proceso reversible, que puede estar originado por diferentes causas como el embarazo, el estrés, dietas, etc.
En el caso de la alopecia androgénica, es necesario realizar un tratamiento activo para frenar la caída de pelo, ya que si no progresivamente va perdiéndose densidad a nivel del cuero cabelludo.
ALOPECIA ANDROGÉNICAEFLUVIO TELÓGENO









