El cáncer de piel es el más frecuente en los seres humanos. En concreto, el melanoma es el más preocupante porque se trata del cáncer de piel de peor pronóstico y de uno de los cánceres más agresivos que existen, en algunos estudios, con cifras comparables de mortalidad al de páncreas o cerebro. En los últimos años se ha producido un gran aumento en el número de casos de melanoma, que está alcanzando proporciones epidémicas. De hecho, entre los 30 y 49 años, el melanoma es el segundo cáncer en prevalencia. Cada vez, por tanto, es más necesario contar con unidades especializadas dotadas de la tecnología de última generación para realizar un diagnóstico precoz y seguro.
Es necesario valorar de forma precoz cualquier lesión sospechosa y realizar un seguimiento médico de los lunares. Para ello disponemos de dos novedosas técnicas de diagnóstico precoz de cáncer de piel: la dermatoscopia y la microscopía confocal.








