Concepto. ¿En qué consiste el Peeling?
Un peeling químico superficial es un método que causa una ablación química de las capas más superficiales de la piel, y, por tanto, el rejuvenecimiento de la piel. Esta piel se debe reparar y, como resultado del proceso de regeneración, se forma una piel más uniforme y más firme. Consiste en la aplicación de una sustancia química cáustica que destruye capas superficiales de piel, de manera que éstas se descaman, se pelan durante varios días y, simultáneamente, se inducen mecanismos de reparación, tanto en la epidermis como en la dermis. Es uno de los tratamientos fundamentales de la Unidad de Estética Facial.
El peeling superficial afecta solo a la epidermis. Ésta pierde capas, se afina y, posteriormente, se regenera, gracias a la multiplicación de las células epidérmicas. En la dermis, el fenómeno inflamatorio que sigue al peeling activa la producción de colágeno.
Se usa con las siguientes indicaciones, muchas veces junto con otros tratamientos que mejoran sus resultados: fotoenvejecimiento, piel áspera, tono amarillento, queratosis actínicas, léntigos solares, melasma, pigmentaciones postinflamatorias, acné, cicatrices residuales, arrugas estáticas…
Usaremos peelings superficiales y, de entre todos los que hay, su médico de la Unidad de Estética Facil elegirá el más adecuado para usted. Cualquier duda, no dude en consultárnosla. Se pueden hacer entre 4 y 6 peelings superficiales al año, separados entre 2 y 4 semanas, preferiblemente en los meses de invierno para conseguir el rejuvenecimiento de la piel. El efecto de un solo peeling es muy discreto, pero existe un fenómeno de mejoría acumulativa y esta es la razón por la que se recomienda realizar varios al año.
Los peelings superficiales muy raramente causan complicaciones y no suelen ser severas. Puede producirse una hiperpigmentación leve y transitoria, enrojecimiento durante las primeras 48 horas y brote de acné.
En algunos peelings es esperable y deseado objetivar en los días siguientes a su aplicación una descamación superficial. En otros tipos de peelings, esto no se verá. Su médico de Dermatología Estética le informará de su caso en particular.
Son contraidicaciones para la realización de un peeling las siguientes:
- Embarazo, lactancia.
- Tratamiento con isotretinoína.
- Herpes simple activo.
- Fototipos V-VI (relativa).
Previo al tratamiento: En ocasiones, y en función de las características del paciente, el dermatólogo podrá prescribir un tratamiento tópico las semanas previas al peeling, para mejorar sus resultados y para acortar el tiempo de recuperación.
Posterior al tratamiento: Después de un peeling superficial sólo se requiere hidratación. Su dermatólogo le propondrá una crema adecuada para hidratar la piel de manera adecuada y acelerar así la reparación. Es obligatorio usar fotoprotección estricta (SPF 50+) durante el mes posterior al procedimiento y procurar no exponerse demasiado. La piel terminará de pelarse en aproximadamente una semana. Generalmente la mejoría se nota tras varias sesiones y puede durar varios meses, dependiendo del tipo de piel. Se recomienda repetir varias sesiones para obtener un efecto acumulativo de la mejoría inducida por cada peeling y optimizar así los resultados.







