Existen múltiples patologías que pueden provocar caída de cabello

A pesar de que las formas más frecuentes de alopecia son la androgénica, el efluvio telógeno y la alopecia areata, existen múltiples patologías que pueden provocar caída de cabello y entidades propias que afectan al cuero cabelludo, como el lupus discoide, el liquen plano pilar, la alopecia frontal fibrosante, las tiñas, etc.

En estos casos de alopecias es imprescindible una adecuada valoración dermatológica por personal experto para un correcto diagnóstico y tratamiento de la alopecia.

Liquen Plano Pilar

El Liquen Plano Pilar es una forma poco frecuente del denominado Liquen Plano en la que los folículos pilosos se ven preferentemente afectados. Se engloba dentro del grupo de las Alopecias Cicatriciales que cursan con destrucción del folículo piloso y son, por tanto, irreversibles.

El liquen plano pilar suele afectar a mujeres de entre 40 y 50 años. En un primer momento manifiestan picor difuso del cuero cabelludo de unos meses de evolución y es característica la presencia de inflamación y tapones de queratina alrededor de los folículos que acaban causando pequeñas placas de alopecia, irregulares, que al juntarse forman placas más grandes en las que es frecuente seguir encontrando alguno de esos elementos inflamatorios aislados. Aunque puede afectar a cualquier parte del cuero cabelludo, las zonas donde más se observa son la zona frontal y la occipital (nuca).

Existen formas especiales del liquen plano pilar como la Alopecia Frontal Fibrosante y el Síndrome de Graham-Little en el que además hay pérdida del pelo axilar y pubiano.

El inicio es variable, lo normal es que el comienzo sea lento pero hay formas muy rápidas. La evolución es crónica, progresiva, con fases de mejoría en la que los fenómenos inflamatorios desaparecen y otras de recurrencia en la que reaparecen, generalmente asociadas a picor y en las que la alopecia progresa.

La causa de esta forma de alopecia es desconocida aunque se acepta que es de origen auntoinmune. Con mucha frecuencia lo vemos asociado a procesos psicoemocionales y a estrés.

El tratamiento del liquen plano pilar hasta hace poco era frustrante. El objetivo principal es controlar la inflamación para mejorar los síntomas y frenar la destrucción de los folículos y la progresión de la alopecia. Para ello usamos corticoides tópicos potentes y a veces infiltrados. También es habitual el empleo de antipalúdicos. En casos severos se puede recurrir a retinoides orales o inmunosupresores, medicamentos con más efectos secundarios en los que hay que valorar el riesgo-beneficio. Como hemos comentado es una forma de alopecia que llamamos cicatricial porque cursa con destrucción folicular irreversible.

Por ello es fundamental el diagnóstico precoz por especialistas en tricología que detecten la enfermedad en las fases más iniciales posibles, pauten el tratamiento médico adecuado y sean capaces de mejorar estéticamente la zona afectada mediante cirugía.

El trasplante capilar en estos pacientes ha de ser realizado por cirujanos expertos que valoren cuidadosamente cada caso concreto. Es importante plantearlo cuando la enfermedad lleve un tiempo de inactividad, es decir, sin sufrir episodios de inflamación y de progresión de la alopecia e informar de que el trasplante puede no ser definitivo en el tiempo. Sin embargo, en nuestra amplia experiencia, gozamos de numerosos casos en los que el resultado estético ha sido un éxito y ha ayudado a disminuir el componente emocional que suelen sufrir estos pacientes y que a su vez empeora la evolución de la enfermedad.

 

En Grupo Pedro Jaén nos esforzamos por satisfacer a nuestros pacientes. Si tiene cualquier duda, contacte en el teléfono 91 431 78 61. PJ