Concepto. ¿En qué consiste la Vaporización con Láser Erbio?
El láser Erbio es un dispositivo que emite un haz de luz selectivo (en el rango del infrarrojo), que permite producir una eliminación controlada de determinadas lesiones cutáneas. Dicha eliminación se produce gracias a que el láser es captado por el agua presente en las lesiones que queremos tratar. Se produce un efecto denominado ablación, que supone una especie de quemadura en la zona que destruye la lesión. Según los parámetros que programe su médico, se pueden alcanzar diferentes profundidades, ampliando el abanico de posibilidades de tratamiento de este láser. Además, frente a otros tratamientos tiene la ventaja de producir un menor daño térmico del tejido sano adyacente. Es una de los tratamientos más importantes de la Unidad Láser.
Son muchas las lesiones cutáneas que pueden verse beneficiadas por este tratamiento. Suelen ser lesiones sobreelevadas, antiestéticas y muy variadas, como pueden ser los nevus melanocíticos intradérmicos, las pápulas fibrosas, los siringomas, las hiperplasias sebáceas, etcétera. Son diferentes tipos de lesiones protuyentes que, pese a ser benignas, producen un efecto antiestético indeseable y, ocasionalmente, molestias, como por ejemplo picores.
- Alteraciones en la cicatrización.
- Tratamiento con isotretinoina.
- Alteraciones en la pigmentación.
- Embarazo y lactancia (relativa).
- Infección cutánea activa.
- Cirugía facial reciente.
- Enfermedades sistémicas graves.
La vaporización con láser Erbio es un procedimiento seguro y con escasos efectos adversos. No obstante, pueden presentarse de forma infrecuente efectos indeseables, como dolor, mareos, hematoma, sangrado, infecciones, hiperpigmentación o hipopigmentación en la zona tratada. Pueden quedar cicatrices deprimidas o elevadas, dependiendo de la tendencia personal o familiar. También existe la posibilidad de que la lesión tratada vuelva a reproducirse.
Previo al tratamiento: Como antes de cualquier tratamiento láser, se recomienda evitar la exposición solar un mes antes del tratamiento. Si la lesión es muy localizada, esto no sería estrictamente necesario. Igualmente, si se va a realizar un tratamiento muy extenso y se tiene antecedente de brotes de herpes labial (calenturas), puede ser necesario la toma de antivirales los días de antes. Su médico de la Unidad Láser se encargará de indicarle si es necesario en su caso.
Posterior al tratamiento: Tras el procedimiento, se debe evitar la exposición solar durante un periodo mínimo de un mes. La utilización de un filtro solar adecuado es imprescindible (factor de protección 50). Tras el procedimiento quedará una costra como consecuencia de la pequeña quemadura que el láser ha producido en la piel. Su médico le informará de qué crema es la más adecuada para aplicarse según su tipo de piel, con el objetivo de favorecer una curación y regeneración cutánea más rápidas.
En función de la lesión tratada, puede requerir otros cuidados, que se le indicarán en el momento del tratamiento. Habitualmente, son necesarias 1 ó 2 sesiones, separadas por un mes, aunque el médico le informará si su lesión en particular puede requerir más o menos sesiones. También es importante que sepa que sólo se tratan las lesiones existentes en el momento de la sesión, pero es posible que en alguna ocasión la lesión vuelva a aparecer o, lo que es más probable, que aparezcan otras nuevas. Por eso es importante que cuando se note que vuelven a aparecer consulte, lo antes posible con su especialista de Dermatología Estética. Cuanto antes reciba el tratamiento, menor será la lesión y, con ello, menor la quemadura producida.









