Chequea tu piel como si fueras (casi) un experto

Mayo 2020
May, 2020 Telva

Nuestra dermatóloga Natalia Jiménez nos da algunas claves en la revista Telva para aprender lo que tenemos que mirar al revisar nuestra piel después de este periodo de reclusión estricta en casa debido a la cuarentena por coronavirus y poner así remedio cuando antes, sobre todo ahora que podemos salir de casa progresivamente.

Piel tirante. Deshidratación

Si notamos la piel tirante al gesticular y con tendencia descamarse es muy posible que tengamos un problema de hidratación. También es una pista el hecho de tolerar peor los productos de cuidado que contengan retinol, ácido retinóico o ácido glicólico. Va a ser importante aportar un extra de hidratación con productos que contengan, por ejemplo, ácido hialurónico en su composición y evitar limpiadores agresivos. En consulta, recomendamos opciones como la mesoterapia con ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas.

Si la piel absorbe rápidamente todo lo que le aplicas este es un signo muy claro de deshidratación. Se hace muy evidente cuando después de la limpieza y la aplicación de hidratante notas la piel tirante y, en caso de aplicar maquillaje, éste se cuartea con facilidad. Otro dato que indica deshidratación es que veremos cómo se marcan arrugas finitas al gesticular, que no tenemos en condiciones normales, cuando nuestra piel está hidratada.

Brillos. Exceso de grasa

Si la aparición de brillos es más intensa de lo habitual e incluso hemos notado pequeños brotes de acné, es el momento de revisar nuestra rutina de cuidado facial y modificar muy probablemente los productos de limpieza, así como los hidratantes y nuestro maquillaje.

Poros dilatados. Exfoliación

La consulta sobre el aspecto de los poros es una de las más habituales para los dermatólogos. Aunque insistimos en que no podemos hacerlos desaparecer, sí podemos mejorar su aspecto con una correcta limpieza que incluya exfoliantes 1 o 2 veces en semana. Esto es especialmente importante en el caso de usar Vitamina C, ya que puede oscurecer el poro y hacer que éste sea más visible. Si a pesar de ello continuamos con un poro muy marcado, una consulta con el dermatólogo nos puede ofrecer alternativas, como son los láseres fraccionados y, en casos más marcados y en los que no exista contraindicación, se podría plantear el uso de isotretinoína oral.

Granitos. Estrés agudo

La situación de estrés e incertidumbre son dos de las causas por las que han empeorado el estado de la piel y han favorecido la aparición de granitos, así como el empeoramiento del acné común o de la rosácea. En el caso del acné de la mujer adulta (diferente al del adolescente) lo vemos sobre todo en la zona mandibular, y la rosácea en mejillas, nariz y mentón. En estos casos, es conveniente acudir a un centro estético para realizar una limpieza de cabina, más profesional que la que puede hacerse uno mismo en casa. Asimismo,  se puede aplicar láser vascular para los granitos inflamados y, en el caso de presentar cicatrices, láseres fraccionados o rellenos de hialurónico.

Picor o residuos. Producto inadecuado

Generalmente, cuando la piel pica, se trata de que no estamos aplicando los productos adecuados sobre ella. En estos casos, hay que probar un cambio y optar por un jabón con pH neutro o bien los de tipo syndet; además de aplicar una crema corporal de alto poder emoliente mañana y noche.

Si salen residuos similares a las virutas de goma de borrar al poner las cremas esto es síntoma de que la piel no está absorbiendo el tratamiento (puede ser un producto muy nutritivo en una piel grasa), de una manipulación excesiva (o un masaje no adecuado), incompatibilidad de algún componente con otro de la fórmula, o por un acúmulo de células muertas.