Exfoliante líquido: por qué debes añadirlo a tu rutina si aún no lo has hecho

Enero 2021
January, 2021 Woman

La exfoliación es un gesto imprescindible para que la piel esté realmente limpia, libre de impurezas, más suave, con menos imperfecciones y que absorba mejor los productos que se apliquen después. Sin embargo, no todos los exfoliantes son iguales ni adecuados para todas las pieles. La Dra. Rosa del Río, dermatóloga del Grupo Pedro Jaén, lo explica en la revista Woman.

La ventaja de los exfoliantes químicos es que son mejor tolerados que los exfoliantes físicos en las pieles sensibles o que se irritan fácilmente. La abrasión de las capas superficiales de la piel que realizan las partículas en la exfoliación mecánica, si bien es muy tolerada en pieles grasas o más gruesas, en pieles sensibles puede producir rojeces, irritación e incluso heridas superficiales.

El inconveniente de los exfoliantes químicos es que su efecto es más lento que la exfoliación mecánica. En esta última el efecto es inmediato, ya que la eliminación de células muertas e impurezas se realiza por arrastre en el momento de aplicar el producto, de forma que al instante vemos la piel más lisa y luminosa. En la exfoliación química no vemos los resultados hasta que llevamos un tiempo aplicándonos el producto de forma constante.

Ácidos más utilizados

Los ácidos más habituales son alfahidroxiácidos (AHA) que son ácidos frutales como el ácido glicólico, láctico, cítrico, mandélico … También se utilizan los betahidroxiácidos como el ácido salícilico.

Los AHA actúan realizando una exfoliación o peeling de las capas más superficiales de la piel. Esto estimula la renovación natural de la piel y favoreciendo que la piel tenga un aspecto más liso, hidratado, suave y uniforme. A medio plazo reduce arrugas más finas, disminuyes las manchas y favorece la formación de colágeno en la dermis.

La elección de un ácido u otro dependerá sobre todo del tipo de piel. Por ejemplo, las pieles más grasas y con tendencia acneica se pueden beneficiar del uso de ácido salicílico ya que es liposoluble y por ello actúa más fácilmente en el folículo pilosebáceo.

Dentro de los AHA el ácido glicólico es el más utilizado. Para pieles muy sensibles se aconseja AHA más suaves como el ácido málico o mandélico.

Luego hemos de tener en cuenta que, según la concentración del ácido, la combinación de ácidos en el producto y el pH de la fórmula final determinará su potencia y las distintas acciones que realiza.

Presentación y texturas

Los productos con exfoliantes químicos se pueden utilizar en diferentes texturas. Los que vienen en formato serum o ampolla penetran más fácilmente en la piel. Los más cremosos son más cómodos...

En cuanto a las advertencias, hay que saber que los exfoliantes químicos con ácido glicólico de entrada no deben usarse en concentraciones mayores del 5% o 10% y siempre en un pH bajo. En caso de tener que recurrir a concentraciones mayores, hay que hacerlo en consulta y bajo supervisión médica.

Al inicio conviene aplicarlo cada 2 o 3 días por semana (alternos) hasta que la piel se vaya habituando porque puede producir rojeces o irritación de la piel al inicio del tratamiento. Una vez que la piel se acostumbre al producto se puede valorar usarlo a diario.

Contacta con el Grupo Pedro Jaén para resolver tus problemas de piel.