¿Quieres hacerte con una crema o un sérum con ácido y no sabes cuál elegir? Atenta, amiga

Noviembre 2019
November, 2019 Nylon

Ácido hialurónico

Es un tipo de carbohidrato que se encuentra de forma natural en diferentes órganos y tejidos de nuestro cuerpo, sobre todo en la piel. Es una de las moléculas responsables de la hidratación de la piel. Además, es capaz de atraer y captar el agua, consiguiendo una piel más suave, lisa y tersa. Está indicado para todo tipo de pieles.

Ácido Azelaico

Es un ácido dicarboxílico que se encuentra en algunos cereales como el trigo, la cebada y el centeno. Tiene acción antibacteriana y queratolítica, disminuyendo la producción de queratina propia del acné y reduciendo el hinchazón y enrojecimiento de la piel característico de la rosácea. Debe ser pautado por un dermatólogo y se suele recomendar a pacientes de acné o rosácea.

Ácido glicólico

Es un alfahidroxiácido que se encuentra de forma natural en la caña de azúcar. Tiene acción exfoliante, elimina las células muertas de la capa más externa de la piel, unifica su tono y ayuda en la desaparición de manchas. Es un excelente regenerador de la piel, tiene la propiedad de estimular la generación de colágeno y elastina, por lo que actúa como hidratante y también como antiedad. También se utiliza para mejorar el acné, dejando la piel perfectamente limpia y libre de imperfecciones. Además, favorece la penetración de otros activos en la piel.

Ácido retinoico

Tiene acción despigmentante y es regenerador. Su uso inicial era para el acné, pero desde hace más de 40 años se utiliza como uno de los principales activos antiedad. Indicado para pieles con problemas de hiperpigmentación, pieles engrosadas, desvitalizadas, apagadas, con arrugas. Se debe aplicar por la noche, con la piel perfectamente limpia.

Ácido salicílico

Procede de la corteza del sauce. Tiene acción queratolítica (elimina el exceso de células en la capa córnea). Se utiliza en aquellos procesos que cursan con descamación e incluso se pueden utilizar en patologías como el acné, siempre bajo consejo dermatológico.

Ácido ferúlico

Pertenece al grupo de los ácidoshidroxicinámicos y se encuentra en las paredes celulares de plantas, como por ejemplo: las moras y las aceitunas. Es un potente antioxidante. Asociado a las vitaminas E y C, forma la mejor combinación dentro de los agentes antioxidantes. Evita la acción de los radicales libres que alteran la piel. Además, consigue frenar la acción de los rayos solares, ayudando así prevenir el conocido fotoenvejecimiento (aparición de manchas, arrugas…).

Ácido Kójico

Su nombre procede del término japonés empleado para denominar ciertos hongos que fermentan el arroz para producir vino (sake). También se encuentra en otros alimentos, como la soja. Es un despigmentante que bloquea la enzima encargada de producir la melanina, por lo que aclara la tonalidad de la piel. Además, mejora el aspecto de una piel con manchas solares y aclara la "máscara del embarazo".

Ácido láctico

Es un alfahidroxiácido de origen natural. Procede de la fermentación de la leche. Reduce el daño producido por la luz solar; mejora la textura y el tono de la piel, y su aspecto en general. Además, es hidrante.

Ácido málico

Es un alfahidroxiácido que se encuentra en muchos alimentos vegetales, sobre todo en las frutas de sabor ácido como las manzanas. Como el resto de AHA tiene una acción despigmentante, aclara el tono de la piel, regenera y ayuda a mejora la absorción de otros activos cosméticos. Se suele utilizar en combinación con otros AHA y con vitamina C aporta luminosidad. Es ideal para pieles grasas y acnéicas y, al ser uno de los menos potentes dentro de los AHA, puede ser utilizados por pieles sensibles.

Ácido mandélico

Es un AHA que procede de las almendras y es de alto peso molecular. Tiene las mismas propiedades de los alfahidroxiácidos pero es más suave. Se utiliza en procesos de acné e hiperpigmentación, manteniendo la piel sedosa e hidratada. Idóneo para quienes necesitan AHA pero tienen la piel sensible.