Todo sobre el tratamiento que borra la celulitis en 20 minutos

Marzo 2020
March, 2020 ¡Hola!

Las células grasas se depositan en pequeñas cámaras que, a medida que van creciendo de tamaño, quedan comprimidas por los tejidos que las rodean. Esto dificulta la circulación de la sangre y favorece la retención de fluidos.

Además, dependiendo siempre de factores hormonales, genéticos y estructurales, ese vestíbulo lleno de bolsitas grasas que se encuentra bajo la superficie de la piel está salpicado por una serie de columnas (los septos fibrosos) que surcan el tejido hasta llegar a la zona cutánea más superficial. Cuando las cámaras grasas aumentan de tamaño empujan hacia afuera mientras que esas columnas se tensan y tiran de la dermis hacia dentro, creando los hoyitos debido a la acción de estas bandas elásticas en tensión.

Cellfina corta estas bandas y elimina la tracción responsable del hoyuelo, de manera que la piel se alisa al instante. El procedimiento, aprobado tanto en la Unión Europea como por la FDA (Food and Drug Administration) se lleva a cabo con una pieza de mano de vacío que estabiliza el tejido mientras una microcuchilla oscilante va seccionando controladamente los septos fibrosos (las columnas), actuando directamente sobre la causa estructural de la celulitis.

Es decir, Cellfina no acaba con la grasa, sino con lo que causa la tensión sobre la piel. Una vez liberada dicha tensión, ésta recupera su forma original. Es más, después del tratamiento, el tejido se contrae, de manera que además se logra un extra de firmeza que puede completarse con dieta, mesoterapia, carboxiterapia y tratamiento para la flacidez para mejorar aún más los resultados.

“Con Cellfina solo cortamos los septos que, por razones hormonales o genéticas, están patológicamente acortados, provocando los molestos hoyuelos. De esta manera minmizamos las posibles complicaciones", detalla el doctor Carlos Morales, dermatólogo y experto acreditado en el uso deCellfina. Con respecto a los resultados, Morales explica que “los septos no se vuelven a conectar con la piel. En algunos lugares donde se comenzó con Cellfina hace siete años, los pacientes siguen sin hoyuelos después del tratamiento”.

Para ilustrarlo, una lectora y paciente del Dr. Morales ofrece su testimonio en primera persona.

Eugenia, deportista tenaz de 43 años: "Siempre tuve celulitis, aunque tenía más cartucheras cuando era adolescente, porque con dieta y ejercicio (body pump, spartan, cardio, spinning…) había conseguido mejorarlas. Fui a la primera consulta informativa, en la que el doctor Morales me dio todas las explicaciones. El día “D”, en primer lugar, me pintó los hoyuelos para controlar exactamente el lugar donde actuar, seguidamente vino la anestesia local (los primeros pinchazos son un poco molestos), un procedimiento que dura unos 35 minutos. Y a partir de ahí, no me enteré de nada, solo de la presión de la succión. El tratamiento en sí dura unos 20 minutos. Al acabar me drenaron para eliminar el máximo de anestesia, salí con unos apósitos, y me fui a mi casa conduciendo yo misma. La sensación de los tres días siguientes fue de agujetas intensas y hematomas. Al cuarto día ya estaba saliendo a correr, y a las dos semanas, perfecta... y feliz. De lo único que me arrepiento es de no haberlo hecho antes. Noto los glúteos más elevados y la flacidez ha desaparecido (la piel crea nuevo colágeno). Y a día de hoy, un año después, no tengo ni un sólo hoyuelo", concluye.