Ácido hialurónico para eliminar arrugas

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Categoría: rejuvenecimiento facial

Es conocida la gran importancia que ha adquirido el ácido hialurónico en Medicina Estética para el tratamiento del rejuvenecimiento facial. Debido a que es un componente natural del organismo, el ácido hialurónico tiene gran capacidad para captar agua y restaurar la hidratación de la piel, manteniendo su elasticidad y creando volumen. El empleo de materiales de relleno ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años, ya sea como tratamiento aislado o en combinación con otras técnicas.

El ácido hialurónico es un polisacárido lineal con la misma estructura química invariable en todas las especies y tejidos.

Es el componente universal de la matriz extracelular de la piel. Esta característica hace del ácido hialurónico una sustancia de relleno ideal para ser utilizada en medicina como material biocompatible. Al tratarse de una sustancia que de manera natural tenemos en el organismo, se incorpora perfectamente a las estructuras faciales, proporcionando un aspecto estéticamente muy bueno.

Actualmente los rellenos dérmicos que se emplean en medicina estética van encaminados a devolver los volúmenes, la laxitud y la hidratación que la piel va perdiendo con el paso del tiempo. Pero es importante conservar la naturalidad, la frescura y la expresión que nos hace diferentes y especiales.

Durante algunos años se buscó la exageración; mujeres de grandes labios, grandes pómulos y cejas elevadas sin movimiento. La tendencia actual busca justo lo contrario. Tratamientos que devuelvan el atractivo y la frescura con la suficiente sutileza como para pasar inadvertidos para el ojo de quien nos mira. Buscamos el “te veo mejor”, no el “qué te has hecho”.

La nueva era demanda retoques discretos capaces de borrar sutilmente las arrugas, reafirmar los tejidos y eliminar el aspecto cansado con técnicas seguras y eficaces que permitan la rápida incorporación a la vida social y laboral del paciente.

El ácido hialurónico es el material de relleno más utilizado para tratamientos estéticos debido sobre todo a su seguridad, ya que no produce alergias y se reabsorbe completamente. Los efectos secundarios del ácido hialurónico son leves y son consecuencia de la inyección (inflamación y hematoma), resolviéndose espontáneamente en unos días.

Ahora bien, también es considerado el mejor relleno por la naturalidad del resultado y versatilidad a la hora de tratar diferentes problemas: arrugas finas, surcos más profundos, necesidad de dar volumen, etc. Varios trabajos publicados han demostrado que este material además de alisar los pliegues cutáneos estimula la producción de colágeno. El ácido hialurónico estimula la creación de colágeno nuevo por parte de los fibroblastos de nuestra piel. Ello multiplica y prolonga el resultado rejuvenecedor, haciéndolo un complemento ideal de técnicas como el botox o el láser.

La duración del ácido hialurónico va desde los 6-8 meses al año o, incluso, a los dos años dependiendo del lugar donde lo infiltramos y de la densidad del producto.

La reabsorción total del producto resulta una gran ventaja en cuanto a la seguridad del mismo, siendo la tendencia en los últimos años no usar ningún material con carácter permanente. Además, la utilización de materiales absorbibles permite que vayamos adaptando el relleno al cambio de la fisonomía facial del paciente a lo largo de los años. El envejecimiento es un proceso dinámico, por lo que un relleno que puede resultar excepcional en un determinado momento, puede resultar grotesco al cabo de 10 años.

Por ello, el uso de técnicas temporales nos permite ajustar el tratamiento a la situación estética del paciente.

Por último, no debemos olvidar que los pacientes acuden a nuestras consultas a mejorar algún aspecto de su rostro que no les satisface. En algunos casos su objetivo será mejorar aspectos estéticos de su imagen con el fin de adecuarlos a cánones de belleza actuales y en otros casos eliminar manifestaciones del proceso de envejecimiento. Incluso en algunos pacientes se percibe como una necesidad social o laboral más que como una búsqueda de belleza.

En cualquier caso, suelen llevar pocas ideas preconcebidas sobre cuál es la mejor solución, y ésta en muchas ocasiones no serán materiales de relleno como tratamiento aislado, sino la combinación con otros procedimientos complementarios como la infiltración con toxina botulínica, plasma rico en factores de crecimiento o láser de rejuvenecimiento.

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