Aparición de lunares nuevos

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Categoría: Control de Lunares

Los lunares (nevus) son lesiones pigmentadas (melanociticas) que van apareciendo con los años y que en ocasiones pueden degenerar y convertirse en un tipo de cáncer de piel muy agresivo: el melanoma.

¿Es normal que aparezcan nuevos lunares?

Siempre que aparezcan lunares nuevos hay que consultar con el dermatólogo ya que si bien es cierto que pueden aparecer nuevos lunares con los años, en ocasiones la aparición de un nuevo lunar resulta ser un melanoma.

Es frecuente la aparición de lunares nuevos en menores de 35 años, embarazadas y en ocasiones después del verano o después de ciertas medicaciones que estimulan la melanina.

¿Dónde aparecen nuevos lunares?

Los nuevos lunares pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. También en las plantas de los pies, que es una zona que a veces pasa desapercibida. Pueden aparecer también en mucosas como la boca o los genitales.

¿Cuáles son los signos de alarma ante un nuevo lunar?

La aparición de un lunar nuevo ya de por sí justifica la visita al dermatólogo. Si además el lunar ha picado, sangrado o tiene bordes irregulares, distintos colores, diámetro superior a 6mm o crecimiento rápido también puede significar que estemos ante un lunar maligno o melanoma.

¿Todos los lunares nuevos son malos?

No todos son malos. A veces son lunares llamados atípicos (dos plásticos o nevus de Clark), que presentan datos de alarma y podrían tener más probabilidad de hacerse malos pero no lo son en el momento del análisis. Otras veces aparecen lunares nuevos sin ningún dato ni de atipia ni de malignidad.

¿Cómo se estudian los lunares?

Para saber si un lunar es bueno o malo y también para poder identificar cuando aparece un lunar nuevo existe un método diagnóstico denominado dermatoscopia digital. Consiste en la realización de fotografías estandarizadas de todos los lunares del cuerpo, primero de forma general para poder identificar de forma sencilla en las siguientes visitas la aparición de nuevos lunares y en un segundo tiempo se seleccionan los lunares a los que haya que hacer seguimiento estrecho y se les hace una fotografía de la imagen dermatoscópica, que es una fotografía que permite estudiar las estructuras microscópicas del lunar que a simple vista no se pueden percibir y que ayudará a la hora del seguimiento. Así en sucesivas visitas si esa imagen dermatoscópica varía o presenta signos de alteración será indicación para extirpar el lunar.

La dermatoscopia digital permite disminuir la incidencia de melanoma al ser capaces de identificar aquellos lunares de alto riesgo para extirparlos antes de su degeneración a melanoma.

Lunares con nuevo aspecto

A veces no es la aparición de un nuevo lunar lo que llama la atención sino el cambio en su aspecto. Así por ejemplo puede ocurrir que un lunar adquiera un halo blanquecino, es decir, que alrededor del lunar salga una mancha blanca. Esto se conoce como halo nevus y tiene que ser valorado por un dermatólogo aunque en la mayoría de las ocasiones no conlleva gravedad. Otros cambios frecuentemente descritos (en especial tras el verano) es la aparición de costra oscura sobre el lunar, esto se debe a una irritación de los mismos a veces por el sol y otras por el roce que también debe ser valorado por el dermatólogo desapareciendo en la mayoría de los casos en pocos días.

En conclusión, la aparición de lunares nuevos es algo que requiere una valoración dermatológica para descartar que no sean malignos (melanoma). El estudio y diagnóstico mediante la dermatoscopia digital es una excelente y sencilla herramienta, no invasiva, útil en el seguimiento de los lunares y prevención y diagnóstico precoz del melanoma.

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