Arrugas, prevenir su aparición en verano

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Categoría: rejuvenecimiento facial

En la temporada estival aumenta la exposición a la radiación ultravioleta, tanto si vamos a zonas de playa como si nos quedamos en el interior. Aquellas personas con ojos claros principalmente, o las que tienen fotosensibilidad, conjuntivitis o alguna patología ocular de base notarán claramente cómo el sol les molesta mucho y han de estar arrugando constantemente los músculos de la zona periocular. Incluso usando gafas de sol, no se elimina totalmente la necesidad de arrugar esa zona como acto

Esto da lugar a la aparición de arrugas o al incremento de la profundidad de las ya existentes.

Los músculos implicados en la formación de estas arrugas son el corrugador (zona interna de las cejas, que las desciende y aproxima); procerus: entre las cejas, que se contrae en vertical, el músculo nasal (junto con el procerus) responsable de las bunny-lines (pequeñas arrugas oblicuas que salen en los laterales proximales de la raíz nasal) y las temidas patas de gallo que aparecen por la contracción del orbicular de los ojos.

Además se da la característica siguiente: un músculo cuanto más se usa, más se hipertrofia, es decir, más potente se hace y por ello más arrugas y más se marcarán las arrugas conforme pase el verano y sigamos contrayendo dichos músculos.

Tratamiento para prevenir la aparición de arrugas

Para intentar disminuir dicha contracción y hacer, por tanto, un tratamiento, pero también una prevención, lo indicado será la inyección de toxina botulínica. La toxina botulínica contrarrestará dichas arrugas al bloquear parcialmente o totalmente, según la dosis que queramos usar, los músculos implicados en la aparición de esas arrugas.

La técnica de aplicación de la toxina botulínica es sencilla y se procede mediante múltiples pinchazos depositandola en el vientre del procerus (responsable de las arrugas de la glabela), perpendicular y profunda en el corrugador (también responsable de arrugas de la glabela). Se deposita más superficialmente en los laterales de la nariz para contrarrestar las arrugas “bunny-lines” y se deposita superficial también en el contorno del ojo para bloquear las arrugas de la pata de gallo.

Prácticamente no tiene apenas contraindicaciónes y la toxina botulínica puede ser usada ya desde edades tempranas para prevenir la aparición de arrugas indeseadas. En este último caso, si se trata de gente de entre 20-30 años serán necesarias utilizar dosis menores de toxina botulínica.

Siempre se ha de intentar buscar un resultado natural, sin quitar la expresión personal de cada uno. Para conseguir ese punto ideal entre bloqueo muscular para el control de arrugas y conservación de la expresión individual, lo ideal es ponerse en manos de los expertos en toxina botulínica.

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