Brackets para la uña encarnada

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Categoría: Uñas

Los brackets para las uñas constituyen un método efectivo, seguro, simple y no quirúrgico para el tratamiento de la uña encarnada. No requiere periodo de recuperación; se asocia a un rápido alivio del dolor, y permite el uso de calzado normal y realizar las actividades diarias de forma inmediata.

¿Qué es la uña encarnada?

La uña encarnada (uña incarnata u onicocriptosis) constituye una de las alteraciones más frecuentes de las uñas, con un impacto importante en las actividades diarias, ya que ocasiona sensación de malestar, dolor e incluso incapacidad para andar. Normalmente se origina por una desproporción entre el tamaño de la uña, el lecho, y el engrosamiento o hipertrofia de los pliegues laterales de la misma. Como consecuencia, se genera una reacción inflamatoria a un cuerpo extraño con la formación de tejido de granulación y posteriormente con una infección local.

Existen además varios factores que predisponen su aparición como son los zapatos estrechos y punta estrecha, sobrepeso, hiperhidrosis, Diabetes Mellitus, entre otros.

El tratamiento de la uña encarnada es complejo y no siempre efectivo. Es posible la aparición de complicaciones locales, la alteración permanente de los dedos y de la forma de la uña. En determinados casos que son más graves se requiere tratamiento quirúrgico, aunque existen otras opciones terapéuticas menos invasivas, como son los brackets para las uñas, que se pueden utilizar tras la valoración médica del caso.

Tratamiento con brackets para las uñas

Los brackets para las uñas, similares a los dentales, se utilizan desde los años 60 en Europa y constituye un método de tratamiento conservador no quirúrgico utilizado en las uñas encarnadas, incluido en niños, pacientes con Diabetes Mellitus o cuando se asocia a infección local.

Están hechos de alambres de acero o de bandas de plástico, que se aplican directamente sobre la superficie dorsal de la uña, con el objetivo de producir un enderezamiento de la misma para evitar así su enclavamiento en el tejido periungueal. Al final se coloca una masa ungueal artificial para protegerlos del roce con el calzado. Su colocación requiere la aplicación de anestesia local, pero no se considera un procedimiento quirúrgico y no requiere baja laboral. Los brackets se colocan tras medir la uña del paciente.

La presión que aplican sobre la uña se modifica cada mes en función de los síntomas que se presentan.

Los brackets se retiran cuando los síntomas se resuelven, pudiendo utilizarse de forma prolongada. Sin embargo, si los síntomas vuelven a presentarse puede ser necesario volver a aplicar estos brackets para las uñas.

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