Nuevas claves sobre cómo comienzan las metástasis en el cáncer

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La prestigiosa revista Nature ha reconocido la labor investigadora del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria, concretamente del Grupo de Dermatología de este organismo español, visibilizado por las figuras del Dr. Luis Ríos Buceta y el Dr. Pedro Jaén, adjunto y jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, respectivamente.

Ambos especialistas colaboran en una investigación internacional liderada por la Universidad Libre de Bruselas, integrada por diferentes departamentos clínicos de Bélgica, Francia y España, que ha llegado a conclusiones muy prometedoras para el futuro del tratamiento personalizado de diferentes tumores.

El papel del gen FAT1 en las metástasis

Según han observado los investigadores en ratones y modelos celulares de carcinoma de células escamosas, el gen FAT1, uno de los que presenta mutaciones con mayor frecuencia en pacientes de cáncer, juega un papel esencial en la aparición y desarrollo de metástasis, así como en la resistencia del tumor a los tratamientos utilizados para combatirlo.

Las metástasis se producen cuando las células tumorales se desprenden del tumor primario y colonizan otros órganos, lugar al que llegan a través del sistema circulatorio y linfático. El proceso de metástasis juega un papel esencial en la evolución del paciente y en las tasas de mortalidad a causa del cáncer, pero lo cierto es que, hasta el momento, se desconocían los mecanismos genéticos que activan esta migración de las células tumorales hacia órganos remotos, un proceso que los especialistas denominan transición epiteliomesénquima (EMT).

Según han observado los autores de esta investigación, el gen FAT1 actúa como supresor tumoral y las mutaciones presentes en él relacionadas con su pérdida de actividad tienen una relación directa con la activación de la EMT, lo que favorece que el tumor sea más agresivo y propenso a extenderse a otros lugares del organismo.

Es decir, la anulación del FAT1 promueve el desarrollo de metástasis y un pronóstico más desfavorable para el paciente oncológico.

Más allá del cáncer de piel

La importancia de estos hallazgos es significativa para varios tipos de cáncer, no solo el de piel, que es con el que más relación tenemos en el Grupo Pedro Jaén.

Hay que tener en cuenta que las células escamosas (llamadas así por su forma plana, similar a la escama de un pez) se encuentran en otras partes del cuerpo. Concretamente, en el pulmón, en la lengua, en los riñones y en el revestimiento de multitud de órganos huecos como la vejiga, el útero, el cuello del útero, todo el entramado nasofaríngeo, la cavidad bucal…

De esta forma, los autores de este trabajo reciente no dudan en señalar que, si sus datos se confirman en estudios sucesivos, sus conclusiones pueden contribuir a mejorar el pronóstico de los tumores de piel, pero también de los de pulmón, cabeza y cuello.

Repercusiones en los tratamientos

Por otro lado, en el desarrollo de esta investigación internacional, se descubrió que las mutaciones en el gen FAT1 están relacionadas con la respuesta del paciente a los tratamientos. Concretamente, “hemos descubierto que los cánceres con mutaciones en FAT1 son altamente resistentes a los medicamentos, incluyendo los inhibidores de EGFR (factor de crecimiento epidérmico) más utilizados en los pacientes con carcinomas metastásicos”, explica el profesor Cédric Blanplain, investigador de la Universidad Libre de Bruselas y uno de los firmantes del estudio.

Y no solo eso. En paralelo, los responsables de esta investigación identificaron que los tumores con mutaciones en FAT1 son especialmente sensibles a otros fármacos, los inhibidores de la kinasa SRC, actualmente utilizados en el tratamiento de tumores hematológicos.

Aunque todavía queda por delante un largo camino para determinar si estos datos son igualmente positivos en investigaciones más amplias con pacientes, lo cierto es que los datos actuales son muy útiles no solo para desentrañar las claves moleculares que dan lugar a la aparición de metástasis en los pacientes con tumores que tienen mutaciones en el gen FAT1, sino también para conocer con mayor precisión qué tratamientos serán más adecuados para cada paciente en función de estas mutaciones.

Contacta con la Unidad de Cáncer de Piel del Grupo Pedro Jaén.

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