Flutamida, acné hormonal y pérdida de pelo

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Categoría: Dermatología Clínica

Tanto el acné como la caída del cabello son dos de los motivos de consulta más frecuentes en dermatología. Su asociación es frecuente en mujeres que padecen lo que denominamos “hiperandrogenismo”. Las hormonas masculinas también están presentes en la mujer, aunque sus niveles sanguíneos evidentemente son inferiores a los varones. Proceden de la glándula suprarrenal y del ovario. Estas hormonas en un alto porcentaje de mujeres pueden estar involucradas en la alopecia (pérdida de cabello), la seborrea, el acné y el aumento de vello corporal (hirsutismo).

En estos casos, cuando las hormonas tienen un papel determinante, el tratamiento de elección son los fármacos antiandrogénicos, aquellos que bloquean el efecto de las hormonas masculinas en la piel y cuero cabelludo. Muchos anticonceptivos tienen esta propiedad antiandrogénica, pero existen otros medicamentos que se pueden pautar sin necesidad de tomar anticonceptivos.

Para solucionar estos problemas se han desarrollado nuevas estrategias de tratamiento basadas en la terapia hormonal. Fármacos con efecto antiandrogénico como el acetato de ciproterona o la flutamida se emplean en el tratamiento del acné, la pérdida de pelo y el aumento de vello corporal.

La flutamida es un antagonista androgénico periférico puro, no esteroideo, carente de actividad progestacional, estrogénica o corticoides.

Por tanto, no produce ninguna alteración en el ciclo menstrual, no es un anticonceptivo, ni retiene líquidos. En diversos estudios ha demostrado ser uno de los mejores tratamientos del acné, la alopecia y el hirsutismo.

Recientemente, la Universidad de Bolonia ha publicado un estudio sobre los efectos secundarios y la tolerabilidad a largo plazo de la flutamida en el tratamiento del acné y la seborrea: 230 pacientes con acné fueron incluidas en el estudio. La dosis inicial de flutamida era de 250 mg /día y anualmente se vio reducida a la mitad, hasta la dosis mínima de 62,5 mg / día. Estos autores observaron que el efecto beneficioso de la flutamida era muy evidente a los 3 meses y se alcanzaba el máximo al año de iniciar el tratamiento.

Durante el primer año, a dosis de 250 mg / día, cerca del 5% de los pacientes suspendían el tratamiento por alteraciones hepáticas. A dosis de 125 mg y 62,5 mg no se registraron alteraciones hepáticas. Este aspecto es muy importante, ya que este tratamiento exige controles sanguíneos periódicos (cada 3 meses), siendo un fármaco que solo puede ser empleado con un estricto seguimiento médico. Los autores nos recuerdan que tomando este fármaco está totalmente contraindicado el embarazo, ya que puede causar feminización del feto masculino.

La Universidad de Palermo ha presentado estudios en los que compara varios fármacos antiandrogénicos para combatir la alopecia femenina, siendo la flutamida el que consigue los mejores resultados.

En conclusión, y a la luz de los resultados de estos estudios, podemos considerar que el tratamiento a largo plazo con dosis bajas de flutamida constituye una terapia segura y efectiva en el acné y la pérdida de pelo.

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