Herpes zoster, urgencia dermatológica

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Categoría: Dermatología pediátrica

El herpes zoster es la reactivación de la varicela que pasamos por lo general en la edad infantil. El virus queda latente en los ganglios sensitivos y a lo largo de nuestra vida puede aparecer aprovechando un déficit en nuestras defensas.

La incidencia de la enfermedad, herpes zoster, aumenta conforme envejece la población. Se estima que aproximadamente una de cada cuatro personas desarrollarán esta enfermedad.

En más del 50% de los casos de herpes zoster la erupción se manifiesta en el tórax, y de forma característica no pasa la línea media corporal (afecta solo a un lado del cuerpo). Las lesiones rodean el tórax de forma lineal, por lo que de manera coloquial se ha denominado a la enfermedad como la “culebrilla”. Además, entre el 5-20% de los enfermos desarrollan herpes zóster oftálmico, que afecta a la rama oftálmica del nervio trigémino y que puede provocar complicaciones graves como la ceguera.

                                                              

Vesículas arracimadas sobre base eritematosa (roja), características de un herpes zoster de varios días de evolución.


En esta enfermedad el tratamiento urgente es crítico para evitar una grave secuela, el daño del nervio (neuralgia postherpética). Entre el 15 y el 40% de los afectados padecerán neuralgia postherpética, la complicación más frecuente, dolorosa e incapacitante de esta dolencia.

El daño que puede provocar el virus al nervio puede condenar al paciente a padecer un dolor crónico y recurrente que se da después de que las lesiones cutáneas se hayan curado. Puede durar meses e incluso años y el dolor puede ser tan intenso que el contacto con un simple trozo de tela se haga

Varios estudios han demostrado que esta neuralgia puede afectar a la calidad de vida de modo comparable a enfermedades graves como el cáncer o las cardiopatías.

En la actualidad no existe un tratamiento eficaz para la neuralgia postherpética. Su terapia es difícil e insatisfactoria.

El principal tratamiento para el herpes zoster y sus complicaciones se centra en la terapia antiviral. La terapia sólo es eficaz para prevenir el daño neurológico si se instaura de forma precoz, por lo que esta enfermedad es una auténtica urgencia en dermatología. Para que sean eficaces, los antivirales orales deben ser administrados en las primeras 72 horas de la aparición de la erupción cutánea del herpes zoster, lo que en muchas ocasiones es complicado debido al retraso diagnóstico.

De forma tan precoz las lesiones cutáneas son difíciles de diagnosticar, por lo que ante la más mínima duda el paciente debe ser valorado de forma urgente por un dermatólogo. La instauración precoz del tratamiento dermatológico disminuye las posibilidades de que el paciente desarrolle la temida neuralgia postherpética.

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