Láser en dermatología: dudas

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Categoría: Láser

Muchos pacientes acuden a nosotros cada día buscando un tratamiento con láser para sus problemas dermatológicos o estéticos, y lo hacen convencidos de que esta es la mejor opción, más segura y eficaz.

La mayoría han leído múltiples artículos o reseñas divulgativas sobre las bondades del láser y su papel beneficioso para casi todo, y se consideran razonablemente informados sobre este tipo de técnicas.

Sin embargo, pocos tienen en realidad una idea clara de lo que es y mucho menos de cuáles son sus indicaciones y sus limitaciones.

En el International Journal Of Dermatology se publicó un interesante trabajo respecto a este tema (1). Se administraba un cuestionario con 21 preguntas sobre el láser a los pacientes de una clínica dermatológica, y se valoraban las respuestas obtenidas. Se analizaron 714 cuestionarios, y se observó, por ejemplo, que sólo el 36% de los encuestados sabían que es energía lumínica, y un 10% pensaban que era energía nuclear. La mitad de los pacientes consideraban que era peligroso para los niños, y un 21,4% pensaba que podía causar cáncer de piel. Además, más del 40% afirmaban que el láser podría tratar todas las enfermedades cutáneas.

Evidentemente, no se trata de que los pacientes sean expertos, pero quizá merezca la pena contestar a algunas preguntas generales, similares a las planteadas en el citado artículo, para mejorar el conocimiento básico del público en general sobre el láser y sus posibilidades.

¿Qué es (y qué no es) el láser?

Es energía lumínica, luz al fin y al cabo, obtenida y amplificada de modo que se trata de una luz pura y potente, capaz de concentrarse de manera eficaz en un punto, obteniendo un efecto específico. El láser no es radiación nuclear, ni rayos X, ni ultrasonidos.

¿Se pueden tratar con él todas las enfermedades y problemas estéticos de la piel?

Aunque los diversos tipos de láser constituyen herramientas poderosas que son eficaces en el tratamiento de múltiples problemas dermatológicos, NO todo se puede o debe tratar con ello. La indicación de un tratamiento con láser deberá hacerla el médico especialista, con formación adecuada en este campo, y no deberá ser simplemente consecuencia de la demanda de estas técnicas por parte del paciente.

¿Es peligroso para los niños?

No. De hecho, el tratamiento de las malformaciones vasculares infantiles tipo mancha en vino de Oporto (antiguamente llamados angiomas planos) debe realizarse con láser, y a menudo las primeras sesiones se realizan cuando el niño aún es un bebé.

¿Por qué no se puede tomar el sol después de una sesión de láser o tratarse cuando ha habido una exposición solar reciente?

Si tomamos el sol poco después de una sesión con esta técnica corremos el riesgo de sufrir pigmentación postinflamatoria, es decir, que nos salgan manchas en las zonas tratadas. En realidad esto también es válido para otros procedimientos que conllevan inflamación notable o exfoliación de la piel, como los peelings.

Por otro lado, el tratamiento con láser de una piel bronceada es especialmente peligroso cuando se utilizan sistemas que tienen como diana la melanina (láseres para depilación o para eliminar manchas), aunque la melanina siempre puede actuar como “competidor” incluso cuando no es la diana principal, por lo que es preferible no tratar pacientes con un bronceado reciente.

Estas son sólo algunas de las muchas preguntas que nos podríamos plantear sobre este tema, pero espero que las respuestas nos permitan ir aclarando dudas…

Ref:

1. Alghamdi KM, Moussa NA. Misconceptions about laser treatment among dermatology patients. In J Dermatol 2011; 50: 1411-16

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