Liquen escleroso

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Categoría: Dermatología Clínica

¿En qué consiste el liquen?

El liquen escleroso o escleroatrófico es un tipo de inflamación cutánea que se manifiesta como una placa blanquecina-rosada, adelgazamiento cutáneo y piel de aspecto cicatricial (fibrosis). Puede comenzar con cambio de coloración rojiza para posteriormente adquirir color blanquecino y brillante. En ocasiones pueden observarse puntos de sangrado.

¿Dónde se desarrollan las lesiones de liquen escleroso?

Las lesiones pueden aparecer tanto en zonas anogenitales como en localizaciones extragenitales, siendo mucho más frecuente la localización genital en proporción 5:1.

En varones la afectación suele ser exclusiva de aquellos que no son circuncidados, afectando al glande y tercio distal del prepucio. En la mujer las lesiones suelen ser simétricas, en cara interna vulvar (labios menores, cara interna de labios mayores, introito y/o clítoris) periné y/o área perianal. Respeta la vagina.

¿Cuál es la evolución del liquen?

En niñas prepúberes está descrita con gran frecuencia la resolución espontánea. Sin embargo, en adultos tiende a la cronicidad, presentando periodos de exacerbación y mejoría.

¿Tiene algún peligro el liquen?

Lo más destacable de esta afección cutánea es que sobre una lesión de larga evolución de liquen escleroso puede aparecer cáncer cutáneo (cáncer epidermoide).

Con el tiempo, en la mujer puede producirse una obliteración por retracción vulva y en el varón una retracción prepucial que suponga una fimosis o parafimosis (dificultad pero no imposibilidad absoluta a la retracción).

¿Qué síntomas produce el liquen?

La afectación extragenital puede ser asintomática o picar, pero en localización genital raramente es asintomático, sino que suele presentarse con picor, molestias al orinar o con las relaciones sexuales o incluso sangrado genital. En genitales masculinos el liquen escleroso puede ser causa de una fimosis aguda en un prepucio previamente retraible.

No se asocia a ningún otro síntoma sistémico en otros órganos más allá de la piel.

¿Cómo se diagnostica el liquen?

Aunque la exploración clínica visual suele ser bastante específica, la biopsia cutánea (toma de unos milímetros de piel para su visualización al microscopio) da el diagnóstico definitivo.

Generalmente no se recomiendan análisis complementarios de autoinmunidad ya que la asociación a otras enfermedades autoinmunes es infrecuente y no lo justifica.

¿Cómo se trata el liquen?

El liquen escleroso extragenital dado que no produce molestias puede no necesitar tratamiento.

El liquen genital al ser más molesto sí requiere tratamiento y dado que la evolución es crónica los tratamientos serán largos. Inicialmente se suele pautar corticoides tópicos potentes y de mantenimiento se suelen pautar inhibidores tópicos de calcineurina (tacrolimus y pimecrolimús). Estos últimos tienen la ventaja de no inducir atrofia cutánea, aunque tardan más tiempo en hacer efecto que los corticoides tópicos.

También puede añadirse al tratamiento retinoides tópicos, aunque no es una indicación oficial. La administración tópica de análogos de vitamina D como calcitriol o en combinación con corticoides también se ha usado con éxito.

La hidratación cutánea con cremas hidratantes regenerantes es una buena coadyuvancia aunque no es un tratamiento en sí mismo.

En casos de liquen escleroso generalizado se han utilizado pulsos de corticoides orales e incluso medicamentos inmunosupresores como metotrexato.

¿Hay otros tratamientos alternativos para el liquen?

La fototerapia o tratamiento con radiación ultravioleta se ha usado con éxito en liquen extragenital.

La terapia fotodinámica, que induce una reacción fotoquímica al combinar una crema fotosensibilizante con luz en presencia de oxígeno, también ha conseguido en ciertos casos una gran mejoría, especialmente del picor y tiene la ventaja frente a la radiación ultravioleta, que la terapia fotodinámica destruye el cáncer de piel, por lo que sería beneficioso especialmente en aquellos líquenes esclerosos que tuvieran predisposición o inicio de cáncer sobreañadido.

En general, no son necesarios tratamientos agresivos (cirugía, ablación láser de vaporización…) ya que aunque podría eliminar la lesión y producirían una mutilación ginecológica innecesaria para un trastorno benigno. Sí que estarían indicados en los casos de liquen escleroso que hubieran evolucionado a obliteración (fusión de labios en mujer y fimosis en hombres).

En los varones se recomienda la realización de la circuncisión, dado que como hemos comentado el no estar circuncidado sería un factor predisponente para el liquen.

¿Objetivo del tratamiento?

No siempre se consigue la resolución completa pero si se debe buscar la desaparición de las molestias (picor, dolor…).

¿Es necesario un seguimiento?

Sí, se recomienda un seguimiento periódico para confirmar que no exista evolución a cáncer cutáneo.

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