Liquen plano oral

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Categoría: Dermatología Clínica

El liquen plano oral es una enfermedad inflamatoria crónica que produce lesiones blanquecinas en la mucosa oral, la lengua y las encías. Además, puede haber eritema, erosiones e incluso ampollas.

Se trata de una enfermedad autoinmune en que un grupo de linfocitos T(CD-8) inducen la destrucción de las células de la mucosa oral, aunque no se sabe exactamente cuál es la estructura celular que desencadena este ataque. Como todas las enfermedades autoinmunes, es frecuente que el liquen plano oral se asocia a otras patologías también autoinmunes como la alopecia areata, liquen escleroso, colitis ulcerosa, vitíligo…

A veces el liquen plano oral puede ser inducido por fármacos (betabloqueantes, antiinflamatorios, sulfonilureas, antimaláricos…), alérgenos de las amalgamas dentarias o de la pasta de dientes, por el roce con piezas dentarias o incluso por infecciones víricas.

Afecta al 1-2% de la población, es ligeramente más frecuente en mujeres que en hombres, y aunque puede aparecer a cualquier edad, el grueso de los pacientes son mayores de 40 años.

Muchos pacientes no sienten ninguna molestia (1/3) y no son conscientes de las lesiones que tienen en la boca. Otros pacientes sí tienen síntomas (2/3) y se quejan de aspereza, sensibilidad a la comida caliente o a los alimentos picantes, o a los colutorios, otros sienten dolor asociado a encías inflamadas o ulceraciones en la mucosa.

Hasta el 44% de los pacientes que tienen liquen plano oral también pueden tener lesiones de liquen en la piel, sin embargo, más del 70% de los pacientes que tiene liquen plano cutáneo también tienen lesiones en la boca. Tanto los hombres como las mujeres (éstas especialmente) pueden tener también lesiones en la mucosa genital.

El liquen plano oral suele persistir durante muchos años, con periodos de exacerbación en que hay más eritema, dolor y ulceración, y épocas de quiescencia en que solo se observan lesiones reticuladas blanquecinas poco sintomáticas. Muchos pacientes relacionan los periodos de brote con momentos de estrés.

El diagnóstico del liquen plano suele ser clínico, y solo en algunos casos es necesario tomar una biopsia o un cultivo (para descartar infecciones por hongos), o realizar pruebas de contacto cuando se sospecha alergia a amalgamas dentarias o productos de higiene dental.

El tratamiento del liquen plano oral va dirigido a controlar el dolor, resolver las lesiones de la mucosa, reducir el riesgo de cáncer (el liquen plano aumenta ligeramente el riesgo de padecer un carcinoma epidermoide en la boca), mantener una buena higiene de la boca y prolongar los periodos libres de enfermedad.

A los pacientes se les aconseja que eviten factores de riesgo de cáncer de boca como el alcohol y el tabaco, que tengan una dieta sana, rica en verdura y frutas, que consulten cualquier cambio que observen en la mucosa (sobre todo úlceras persistentes) y que acudan regularmente a revisión, para detectar de manera precoz, en caso de que se produzca, un hipotético carcinoma. Este riesgo es menor del 5% en pacientes no fumadores.

El tratamiento médico de elección del liquen plano oral son los corticoides tópicos (que suelen ser formulados en excipientes adecuados para aplicar dentro de la boca) o tacrolimus tópico. Los casos más complicados pueden requerir inmunomoduladores orales como azatioprina, micofenolato, dapsona, hidroxicloroquina, corticosteroides por vía oral y retinoides orales o tópicos.

El pronóstico del liquen plano oral con un tratamiento adecuado es excelente.

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