Todo lo que debes saber sobre las manchas de la piel

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Uno de los motivos de visita a nuestro centro más recurrentes a la vuelta de las vacaciones de verano, y prácticamente durante todo el otoño, es el de las manchas localizadas fundamentalmente en cara, cuello, escote y manos. Muchos pacientes aprecian manchas nuevas y otros refieren que las que ya existían son más grandes o más oscuras, pero lo cierto es que este tema ocupa buena parte de nuestro tiempo de consulta.

Por eso a lo largo de esta semana, ayudados por las especialistas de nuestra Unidad de Estética Facial, hemos dedicado un espacio cada día en nuestras redes sociales para responder a las preguntas más habituales sobre manchas. Son estas:

¿Por qué salen manchas en la piel?

No hay un solo motivo por el que salgan manchas en la piel. En líneas generales, su aparición se debe a una combinación de factores diversos en función del tipo de mancha de la que estemos hablando. Las manchas más comunes son los lentigos y surgen debido a un exceso de exposición solar y a factores genéticos.

Por su parte, el melasma (también conocido como cloasma o paño del embarazo) se debe a factores hormonales, aunque es cierto que la exposición solar repercute en un empeoramiento de las manchas faciales.

¿Cuál es la mejor época del año para tratar las manchas de la piel?

En realidad, esta pregunta tiene diferentes respuestas en función del sol que haya en la zona en la que resides. En España, la mejor época para tratar las manchas de la piel es entre octubre y abril, ya que las terapias para las manchas requieren fotoprotección estricta (sobre todo en el caso de que en ellas se incluya el láser) y en estos meses es más sencillo protegerse de la radiación solar. Eso no quiere decir que durante el resto del año no se puedan llevar a cabo tratamientos de este tipo, simplemente, que serán de menor intensidad o adaptados a estas circunstancias.

Tratamientos para manchas en la piel

Los tratamientos para las manchas de la piel deben adaptarse al tipo de mancha sobre la que se quiera actuar. La naturaleza de cada mancha determinará el tratamiento más adecuado y es importante tener esto en cuenta porque de no hacerlo así, no solo no se consiguen buenos resultados, sino que la pigmentación puede empeorar considerablemente. Por este motivo es esencial contar con el diagnóstico de un dermatólogo antes de iniciar cualquier protocolo antimanchas.

No obstante, si hay algo que no puede faltar en cualquiera de ellos es crema fotoprotectora de FSP50 y despigmentantes tópicos con ingredientes como retinol, hidroquinona, ácido tranexámico, vitamina C…

Según el tipo de mancha y la respuesta de cada paciente, el dermatólogo puede complementar el tratamiento con láser, luz pulsada o peelings químicos.

¿Las manchas de la piel se eliminan por completo?

Una vez más, la respuesta a esta pregunta está condicionada por el tipo de mancha que tengas. De esta manera, los lentigos solares, manchas asociadas a la exposición solar prolongada, suelen responder muy bien al tratamiento con láser y luz pulsada. No obstante, la terapia del melasma es mucho más compleja, en ocasiones no desaparece por completo (aunque se puede aclarar hasta ser prácticamente imperceptible) y tiende a recurrir, de manera que el paciente tiene que observar los tratamientos y medidas de fotoprotección de manera estricta.

Cómo prevenir la aparición de manchas en la piel

Verdaderamente, podemos hacer poco contra la genética y los factores hormonales ligados a la aparición de manchas. No obstante, existen pautas que sí dependen de nosotros para evitar la pigmentación de la piel.

Lo más importante es usar fotoprotector de amplio espectro e índice lo más alto posible (como mínimo, 30 e idealmente, 50) todos los días del año y evitar una exposición solar excesiva.

Recurrir a medidas de fotoprotección más allá de la crema solar, tales como sombreros de ala anchas, pañuelos, ropa larga, gafas de sol…

Ayúdate de la fotoprotección oral recomendada por tu dermatólogo para reducir el daño solar gracias a su formulación con antioxidantes y extracto de Polypodium leucotomos (un tipo de helecho). Eso sí, recuerda que estos suplementos no sustituyen al fotoprotector en crema y al resto de medidas y que no te da carta blanca para exponerte al sol sin protección.

Diferentes tipos de manchas en la piel

Cuando hablamos de manchas en la piel, es conveniente tener en cuenta que no todas son iguales, aunque a simple vista lo parezcan. Es importante diferenciarlas porque su tratamiento difiere según su naturaleza, hasta el punto de que, si no se parte de un diagnóstico correcto y no se pauta un tratamiento adaptado a cada tipo de mancha, lo más probable es que la situación empeore.

  • Léntigos. La mayoría de las manchas marrones que apreciamos en la piel son léntigos benignos que aparecen en zonas expuestas al sol. De hecho, una de sus denominaciones más comunes es léntigos solares o manchas solares.
  • Manchas postinflamatorias. Se trata de un tipo de hiperpigmentación que se produce en la piel después de un proceso inflamatorio. Es más frecuente en pieles oscuras, aunque no es exclusiva de estos fototipos.
  • Melasma. Pigmentación facial que suele seguir un patrón simétrico en frente, labio superior y mejillas. El melasma es de origen hormonal y empeora con el sol, aunque la radiación no es su causa directa. En ocasiones es muy resistente al tratamiento.
  • Cáncer de piel. Aunque también se puede manifestar en forma de descamación, pequeña herida o costra,  el cáncer de piel puede presentarse en forma de una pigmentación cutánea muy similar a un nevus, aunque de naturaleza completamente diferente. La mayor parte de los carcinomas son benignos, pero es fundamental el diagnóstico precoz para diferenciarlos del melanoma, menos frecuente, pero más agresivo (puede ser mortal).

Cómo diagnosticar las manchas en la piel

Los dermatólogos nos ayudamos del dermatoscopio digital para ver si una lesión es maligna o no; de la microscopía confocal para hacer una biopsia virtual y de sistemas de imágenes en 3D para hacer un mapeo de manchas y lunares cuya evolución podemos seguir en el tiempo. El diagnóstico marca la línea de tratamiento específica en cada caso.

Un tratamiento para cada mancha de la piel

Tal y como hemos comentado, es importante llevar a cabo un diagnóstico correcto, ya que de ello va a depender directamente el éxito del tratamiento. De esta forma, mientras los léntigos solares responden muy bien al láser, las manchas postinflamatorias y el melasma deben tratarse con despigmentantes tópicos, peelings… y reservar láseres específicos como tratamiento complementario.

Por su parte, el cáncer de piel ha de tratarse con medicación tópica, terapia fotodinámica o cirugía según cada caso para eliminar el carcinoma afectando la estética y funcionalidad lo menos posible.

La evolución, abordaje y pronóstico de las manchas es muy diferente dependiendo de qué tipo de mancha. El diagnóstico correcto es el primer paso para conseguir eliminarlas con éxito de la manera más indicada para cada caso.

Cómo actúan los tratamientos para las manchas de la piel

En primer lugar, nos gustaría destacar que la experiencia acumulada en esta área nos lleva a afirmar que los resultados de los tratamientos antimanchas son mejores cuando recurrimos a combinaciones de varias líneas terapéuticas en lugar de quedarnos con un solo tratamiento. Eso sí, es importante aplicarlos en el orden y en el momento adecuado para no aplicar tratamientos innecesarios y para conseguir el mejor resultado con la mínima intervención posible.

  • Despigmentantes tópicos. Inhiben la producción y síntesis de melanina, el pigmento que da color a la piel. Cuando el metabolismo de esta sustancia se altera (por diferentes causas) es cuando se produce la hiperpigmentación anómala de la piel. Se presentan en formato oral o tópico.
  • Retinol. Su capacidad exfoliante y renovadora de la superficie cutánea facilita la penetración de los activos despigmentantes y aclara la piel eliminando las células muertas.
  • Antioxidantes. Estos elementos protegen frente a la acción de los radicales libres asociada a la oxidación celular. Los radicales libres, unas sustancias derivadas del metabolismo celular, juegan un importante papel en la hiperpigmentación de la piel.
  • Peelings químicos. Exfolian las capas más superficiales de la piel (están más pigmentadas) y descubren una tez más clara, con un tono más uniforme.
  • Láser para manchas. Elimina las manchas solares y a veces representa un buen complemento para los tratamientos tópicos para el melasma cuando éstos no dan el resultado óptimo. Es absolutamente imprescindible llevar a cabo una indicación adecuada del láser para manchas porque de lo contrario la pigmentación seguramente se agravará.

Diferencias entre el melasma y otras manchas de la piel

Siempre que hablamos de manchas faciales nos encargamos de dejar muy claro que el melasma requiere un diagnóstico adecuado y un tratamiento sensiblemente distinto al del resto de manchas cutáneas. El motivo fundamental es que si no se hace así las manchas se agravan.

Las causas del melasma son fundamentalmente genéticas y hormonales. De hecho, es frecuente que aparezcan asociadas al embarazo y sean más notorias después del parto. A diferencia de las manchas solares, el melasma no está causado por un exceso de exposición a la radiación ultravioleta pero sí es importante tener en cuenta que el sol agrava el melasma.

Otra diferencia del melasma con respecto a otras manchas faciales radica en el hecho de que es mucho más complicado de tratar. Asimismo, a veces puede volverse crónico y no siempre llega a eliminarse por completo; aunque es cierto que con el tratamiento adecuado puede llegar a ser prácticamente imperceptible.

Por todas estas particularidades es importante ponerse en manos de un especialista en melasma, ya que no solo debe conocer las técnicas y tratamientos para aclarar las manchas, sino que ha de saber en qué momento aplicarlas y, lo más importante, llevar a cabo un seguimiento estrecho del paciente para prever cuál puede ser la evolución del melasma y actuar en consecuencia, ya que esta alteración de la pigmentación de la piel no solo no progresa de distinta manera según cada individuo, sino que además responde de manera muy diferente al tratamiento en función de cada paciente.

De esta forma, la primera línea de tratamiento para el melasma consta, básicamente, de medidas de fotoprotección estricta y despigmentantes tópicos que hay que aplicar en casa siguiendo fielmente las indicaciones del dermatólogo. En ocasiones, este tratamiento se complementa con despigmentantes orales que bloquean la producción de melanina.

Por su parte, el láser forma parte de la segunda línea de tratamiento para el melasma. Es importante ser experto en el manejo de los diferentes equipos de láser, ya que no todos son aptos para tratar el melasma y no todos se comportan de la misma manera en todos los tipos de piel. Si no se tienen en cuenta estas premisas es muy probable que se produzca un efecto rebote y el melasma empeore considerablemente.

Antes y después del láser para manchas

El láser forma parte del abanico terapéutico de las manchas solares más habituales, lentigos solares y melasma, bien como primera línea terapéutica en el primer caso, bien como complemento de las fórmulas despigmentantes en el segundo. Es importante, en cualquier caso, tener en cuenta una serie de precauciones antes y después de una sesión de láser para manchas.

Antes de un tratamiento con láser

  • Evitar la exposición solar.
  • Usar fotoprotector con índice elevado (preferiblemente FSP50) un mes antes del tratamiento.
  • Consulta con tu dermatólogo si tienes antecedentes de herpes para considerar la posibilidad de tomar profilaxis que evite una recidiva y no te olvides detallarle la medicación que tomas habitualmente para ver si alguno de los medicamentos es fotosensibilizante.

Cuidados después de una sesión de láser para lentigos solares

  • No tocar ni arrancar las pieles y pequeñas costras que pueden surgir cuando se renueva la piel.
  • Usar crema antibiótica, regeneradora o vaselina neutra para favorecer la recuperación de la piel.
  • Llevar a cabo la limpieza diaria de la piel sin restregar usando agua y jabón neutro.
  • Implantar medidas de fotoprotección estricta con crema FPS50, ropa larga, sombrero…

Cuidados post-laser melasma

  • La zona tratada puede descamarse ligeramente o estar enrojecida; es normal. No hay que retirar o restregar las pieles o aplicar medidas agresivas en la zona tratada.
  • Usar la fórmula despigmentante según el consejo del dermatólogo.
  • Evitar la exposición solar con ropa cubriente sombreros y crema con FPS50 y reaplicar la crema solar cada 2 horas.

Contacta con la Unidad de Melasma y Manchas Solares del Grupo Pedro Jaén

 

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