Melasma, tratamiento de manchas hormonales

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Categoría: Melasma y manchas solares

El melasma, también conocido como cloasma o “paño”, es un exceso de pigmentación color marrón localizado más frecuentemente en la cara, aunque también puede aparecer en otras localizaciones como cuello, escote o brazos. Se trata de un proceso muy frecuente que afecta sobre todo a mujeres a partir de los 20 años.

Las manchas suelen tener una distribución simétrica, irregular, que puede fundirse con la piel normal o bien presentar un límite preciso.

Según donde esté localizado el exceso de melanina, el melasma puede ser epidérmico o más superficial, dérmico (más profundo) o mixto cuando combina los dos anteriores.

En su génesis han sido implicados múltiples factores: anticonceptivos orales, embarazo, cosméticos, genéticos, endocrinos. Es evidente que la luz solar desempeña un papel imprescindible; así se explicaría la localización electiva en zonas fotoexpuestas y su mejoría en muchas ocasiones, durante el invierno.

El tratamiento del melasma es complicado y, a menudo, requiere tratamientos combinados. En primer lugar es fundamental evitar la exposición solar. Es necesario insistir en que si no hay una adecuada fotoprotección el tratamiento no sirve.

Dentro del tratamiento específico del melasma encontramos diferentes opciones, que se realizarán de manera aislada o combinada según el fototipo, las características del melasma y su localización:

    • Aplicación de diversos agentes y fórmulas despigmentantes que contengan hidroquinona combinada con otros agentes despigmentantes y queratolíticos.
    • Peelings químicos. Láser Erbio fraccionado superficial.
    • Mediante la aplicación de este láser a baja potencia conseguimos una acción sinérgica con los productos despigmentantes.

Consiste en realizar varios pases por toda la superficie facial cada uno o dos meses, realizando un barrido de las capas superficiales de la piel al mismo tiempo que facilita la eliminación del exceso de pigmento.

    Es un tratamiento muy seguro y mínimamente doloroso. Sólo en personas muy sensibles requerirá la aplicación de anestesia tópica previamente.

    El paciente presentará un leve eritema las primeras horas, y posteriormente una fina descamación durante 3 o 4 días.

      • Fraxel Dual: Se trata de un láser fraccionado que ha supuesto una gran revolución en el tratamiento del melasma. Debido a los excelentes resultados que estamos consiguiendo con él, puede decirse que actualmente es el tratamiento de elección en esta patología.

    Conseguimos con una única sesión una mejoría marcada de las manchas, mejorando al mismo tiempo la textura y la calidad de la piel. En función de la profundidad y extensión del melasma se requieren entre una y tres sesiones distanciadas uno o dos meses para conseguir un resultado óptimo.


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