Rejuvenecimiento facial con cirugía

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Categoria: Cirugía Estética

El rejuvenecimiento facial por medio de intervención quirúrgica es uno de los procedimientos más complejos y más gratificantes tanto para pacientes como para cirujanos plásticos. Es un proceso de cierta complejidad que requiere entender los cambios que ocurren en la región facial, tener en cuenta los detalles quirúrgicos que evitan ser delatados ante la mirada ajena y favorecen el aspecto natural además de seguir una serie de recomendaciones tras la cirugía para evitar complicaciones no deseadas.

 ¿Cómo se produce el envejecimiento de la cara?

El paso del tiempo se acompaña de un proceso de atrofia de la grasa facial, así como el descolgamiento de los ligamentos de la cara. De esta forma se producen algunos de los estigmas de la edad, como por ejemplo:

  • Arrugas de la frente, típicas de la expresión.
  • Descolgamiento de las cejas.
  • Arrugas en los surcos de las ojeras.
  • Descolgamiento de los cantos laterales de los párpados.
  • Piel y grasa sobrante en párpados superiores.
  • Surco orbitario pronunciado (surco lacrimal).
  • Descolgamiento del pómulo.
  • Surco nasogeniano pronunciado.
  • Caída de la punta nasal.
  • Descolgamiento de los laterales de la barbilla, las famosas “cocochas”.
  • Descolgamiento de la barbilla.
  • Descolgamiento de la papada.
  • Arrugas en el cuello y atrofia grasa del cuello.

El rejuvenecimiento facial y la división de los tres tercios

El rejuvenecimiento facial con cirugía trata, sobre todo, de corregir los descolgamientos de pómulos, surcos nasogenianos marcados, piel de los bordes mandibulares, papada y cuello. Se suele realizar por medio de lo que conocemos como cirugía de lifting o elevación.

 Para entenderlo más fácilmente, la zona facial se ha dividido en tres tercios:

  1. Tercio superior, se refiere al cuero cabelludo, frente, cejas y párpados superiores.
  2. Tercio medio, se refiere a párpados inferiores, pómulos, mejillas, boca y borde de la mandíbula.
  3. Tercio inferior, se refiere a la papada y parte superior del cuello.

El lifting del tercio medio de la cara es el lifting típico, y las pacientes suelen simular el efecto del lifting estirando la cara hacia atrás.

Sin embargo, el efecto del lifting no ocurre en esa dirección, ya que se produciría una deformación de los labios importante, y daría aspecto de sonrisa falsa. En el lifting medio, el descolgamiento se corrige mediante dos direcciones de elevación. Una ocurre de forma diagonal, entre la comisura labial y el pómulo, y ejerce una tracción muy fuerte sobre los tejidos profundos, lo que corrige el descolgamiento. Mientras tanto en la piel se realiza la otra corrección en dirección antero-posterior y de forma muy suave, para eliminar la piel sobrante y no deformar la expresión de la cara ni crear líneas de tensión extrañas y así conseguir un rejuvenecimiento facial más natural.
Cuando además se quiere corregir el cuello, se aplica una tercera línea de fuerza desde el cuello siguiendo el borde de la mandíbula que incluye a la piel de forma suave, mientras que los tejidos profundos del cuello se tensan también en la profundidad de forma independiente y muy fuerte para lograr el efecto deseado.

 
      

¿Cómo se realiza el rejuvenecimiento facial quirúrgico?

Este tipo de intervenciones debe realizarse dejando una cicatriz invisible, de tal manera que no se descubra la cirugía realizada. Las incisiones que realizamos siguen los surcos naturales para que sean invisible al vistazo casual. Normalmente se realizan justo por delante de la oreja, hacia arriba siguiendo la línea del pelo, y hacia abajo bordeando el lóbulo de la oreja y por detrás de la oreja, siguiendo también el borde del pelo.

En ningún caso realizamos incisiones dentro del pelo, ya que existe un riesgo de alopecia (calvicie) en la zona de la incisión.

Las incisiones en el borde del pelo suelen cicatrizar rápidamente y los propios folículos pilosos contribuyen al crecimiento de la piel y la maduración de las cicatrices. La intervención comienza por la incisión en la piel y el borde de la oreja, así que la cicatriz apenas se nota. La cicatriz bordea el  lóbulo de la oreja y gira hacia atrás de la oreja. Desde el borde anterior de la oreja se realiza primero la disección de la piel y la grasa subcutánea hasta la parte más anterior de la mejilla. Seguidamente hay que separar los planos profundos, justo por encima de la glándula parótida y del nervio facial. Este es el plano en el que tenemos que realizar el “tirón” hacia arriba y atrás, de tal manera que todos los tejidos descolgados de la cara se coloquen donde estaban hace 10 ó 15 años. En el cuello también hay que separar los planos y estirar lateralmente. A veces resulta complicado estirar la papada desde detrás de la oreja, por lo que hay que realizar una pequeña incisión en el cuello por debajo de la barbilla.

Combinar el lifting con otras técnicas

El estiramiento de la piel y la suspensión (reanclaje hacia arriba) de los tejidos descolgados son dos componentes típicos de la cirugía de lifting facial, y se reconocen como la manera más efectiva de rejuvenecimiento facial. Por sí solo el lifting nos ofrece unos resultados muy buenos. Pero el rejuvenecimiento facial con cirugía no puede lograr la eliminación de las arrugas más finas, y para corregirlas serán necesarias otras técnicas.

Se puede acompañar el lifting de otras técnicas complementarias, como por ejemplo injertos de grasa, mesoterapia facial, peeling, toxina botulínica, rellenos de ácido hialurónico, o técnicas de láser.

El resultado puede ser sorprendente, y la imagen facial pasa a relucir de forma natural. Cuando se intentan eliminar las arrugas finas por medio exclusivamente de la cirugía se pueden incurrir en deformaciones de la cara. El rejuvenecimiento facial con cirugía, acompañado de estas técnicas de medicina estética ayuda a mejorar la calidad de la piel, las arrugas finas y las irregularidades de la cara, mejorando notablemente el resultado.

Recomendaciones posteriores al rejuvenecimiento facial

Después de la intervención es necesario dejar algún drenaje en el cuello, porque allí llega el suero que producen las heridas y es necesario evitar la formación de seroma en el cuello. Por ello mismo no siempre es bueno incorporar la cabeza de la paciente después de la intervención ya que se acumula más líquido que si la paciente queda más reclinada hacia atrás.

Las suturas se mantienen entre una semana y diez días, tiempo suficiente para la cicatrización y el inicio de formación de colágeno. Durante unas semanas puede ocurrir que la paciente note la piel algo acorchada, es normal y suele desaparecer en un breve periodo. Por eso mismo no se recomienda realizar tratamientos agresivos capilares o de depilación en las semanas siguientes a la cirugía. Para preparar la intervención también se recomienda evitar el consumo de aspirina y de otros productos de herbolario.

Es fundamental no fumar al menos los tres meses anteriores a la intervención ya que existe un riesgo notable de sufrimiento de la piel en pacientes fumadores.

Además no se recomienda iniciar tratamientos de adelgazamiento intensivo en esos momentos, ya que pueden acompañarse de un consumo de la capa de la grasa que cambie el resultado del lifting.

Resultados del rejuvenecimiento facial

El efecto más definitivo del lifting podrá verse en los 6 meses siguientes a la intervención, cuando los tejidos se han desinflamado y están aposentando. Para entonces las estructuras de la cara y el colágeno ha madurado lo suficiente para ver el resultado.

El resultado ideal de lifting debe conseguir una mayor proyección de los pómulos, disminuir el surco nasogeniano, corregir el descolgamiento de la piel mandibular (cocochas) y corregir los excesos cutáneos. Es importante tener en cuenta que el rejuvenecimiento facial con cirugía, va a tener efecto aumentando la proyección de los pómulos. Si esta intervención se acompaña antes, durante o después, de una cirugía sobre los párpados (bolsas), el efecto del rejuvenecimiento facial es más notable. Por eso algunas pacientes solicitan combinar ambas intervenciones. La gran ventaja del lifting, en comparación con tratamientos médicos estéticos sin cirugía es que consigue recoger los tejidos descolgados y el aspecto de cansancio y falta de luminosidad de la cara, y su efecto es duradero en el tiempo.

Rejuvenecimiento facial en la zona de la frente

La zona de la frente merece una consideración especial. Normalmente las arrugas de la frente pueden tratarse con toxina botulínica con excelentes resultados. Sin embargo el envejecimiento produce un descolgamiento de las cejas y caída de la piel de los párpados. La piel de los párpados parece sobrante, y sería un error eliminar la piel de los párpados por medio de una blefaroplastia sin antes corregir la posición de las cejas. Si se quita la piel de los párpados sin corregir cejas, se produce una relajación compensatoria de la frente, y entonces se hace evidente que la piel eliminada en realidad no sobraba, y puede llegar incluso a faltar tanta que la paciente no pueda cerrar los ojos (lagoftalmos).

La elevación o suspensión de cejas es un procedimiento que también se realiza con anestesia general. Se realizan incisiones en el cuero cabelludo y se despega la frente en el plano del hueso para luego traccionar de la frente ligeramente hacia arriba. Basta con hacerlo un poco para evitar la caída de los párpados. Los tejidos profundos se anclan entonces al cráneo consiguiendo una elevación de no más de 1 cm, suficiente para recolocar las cejas descolgadas y descubrir que no sobra tanta piel, logrando un aspecto mucho más natural y sin cambiar el nacimiento de la línea del pelo. Este tipo de intervención también se conoce como lifting frontal o lifting del tercio superior, y al igual que los otros necesita de la colocación de un pequeño drenaje aspirativo. Después de la intervención es posible que el cuero cabelludo se note algo acorchado o incluso que no se muevan bien las cejas al principio, situación que suele resolverse en el transcurso de pocos días o semanas, casi siempre antes de los seis primeros meses.

En general solemos utilizar suturas de 6/0 y las retiramos de forma temprana para que no queden cicatrices marcadas. Otro aspecto a tener en cuenta es evitar deformar el lóbulo de la oreja, que resulta ser un estigma bastante delatador de la cirugía.

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