Tratamiento con Láser para el Acné


Es una fuente de luz con una única longitud de onda, adecuada para interactuar con un aspecto muy concreto de nuestra piel. Para el tratamiento del acné usamos láseres que contribuyen a mejorar especialmente las lesiones inflamatorias. Los láseres vasculares permiten eliminar las lesiones de color rojo y/o rosado de la piel de forma muy específica, sin afectar a la piel sana adyacente.

El láser decolorante pulsado nos es de mucha ayuda para mejorar las lesiones inflamatorias y para el tratamiento de las típicas manchas rosadas que produce este tipo de acné.


  • Indicaciones

    Para obtener estos buenos resultados no sólo es necesario el empleo de dispositivos de alta tecnología y última generación, sino su empleo por dermatólogos expertos que han participado en el desarrollo de los equipos de láser más modernos y sofisticados. Nuestra experiencia nos permite la optimización de los láseres y una selección adecuada de pacientes.

    Hablar de láser en dermatología es hablar de un campo en continuo desarrollo y progreso, con nuevas aplicaciones para tipos de láser ya existentes y con la imparable aparición de nuevas tecnologías basadas en fuentes de luz, que mejoran o amplían el campo de actuación de las anteriores.


    El láser en el tratamiento del acné suele estar indicado como tratamiento adyuvante. Por ejemplo complementa y mejora el efecto de la isotretinoína oral disminuyendo las lesiones inflamatorias y favoreciendo que desaparezcan antes las marcas rojas que dejan las lesiones de acné. Solo en casos muy seleccionados y con una periodicidad adecuada de sesiones emplearemos el láser como único tratamiento para el acné.

  • ¿En qué consiste?

    Es un láser indoloro que se administra de forma pulsada, sobre cada lesión que queremos tratar. Dependiendo de la potencia administrada se realizará uno o varios pases sobre cada lesión. La duración del tratamiento dependerá del número de lesiones a tratar, pero no suele exceder de los 4-5 minutos.

    Se realiza una sesión mensual hasta la mejoría del acné. En ocasiones se puede recurrir a una sesión trimestral de mantenimiento para evitar recaídas.

  • Resultados

    El láser mejora las lesiones inflamatorias en la práctica totalidad de los casos. Utilizado como única terapia contra el acné el problema es la recidiva tras suspender los tratamientos, por lo que suele emplearse como terapia adyuvante (asociada a otros tratamientos). Podemos decir que el láser en el acné lo empleamos para aumentar la rapidez y eficacia de otras terapias más que como tratamiento único.


    No obstante, en circunstancias especiales (mujeres en edad fértil que no quieren seguir métodos anticonceptivos) lo empleamos de forma aislada y con la pauta descrita en el apartado anterior (sesión mensual) se consigue mejoría en el 60 % de los pacientes tratados. Cuando el acné es quístico no lo debemos emplear como único tratamiento, porque en estos casos la efectividad se reduce drásticamente.

  • Efectos secundarios

    Se trata de un procedimiento indoloro y no precisa de ninguna preparación previa. Durante la sesión la única precaución importante es proteger los ojos de forma adecuada.

    Tras el tratamiento, no suelen producirse hematomas ni costras sobre la zona, y permite realizar vida normal con la única precaución de la protección solar. Cuando empleamos potencias elevadas puede aparecer color púrpura en la piel, que desaparecerá en unos días.

  • Recomendaciones

    Tras cada sesión de láser es recomendable no exponerse al sol durante 15 días. La piel no debe estar bronceada antes del láser, por lo que no se suele hacer este tratamiento en meses con exposición solar.


 
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