Cicatrices de Acné


Las cicatrices de acné constituyen un auténtico reto por tratarse de cicatrices que afectan a zonas expuestas como es la cara y que por lo general son cicatrices antiguas, con mucho tiempo de evolución. El acné es muy prevalente, afectando hasta al 80% de los adolescentes y hasta a un 5-10% de adultos, principalmente mujeres. Lo ideal es realizar un tratamiento correcto cuanto antes para evitar las temidas cicatrices, pero, cuando éstas ya han aparecido existen distintos tratamientos que podemos emplear.

La mayoría de las cicatrices de acné son atróficas, es decir, se muestran como pequeñas depresión u hoyuelos en nuestra piel. Además se pueden dividir en 3 grupos en función de su forma:

  • Cicatrices en pica-hielos: son estrechas y profundas. Son las más frecuentes de todas.
  • Cicatrices en vagón: más anchas y por lo general no tan profundas, con forma cuadrada o de cubo.
  • Cicatrices onduladas: estas constituyen cambios en la textura de la piel que son especialmente visibles con los cambios de luz. Son superficiales y de bordes suaves.

Existen multitud de tratamientos que por lo general se deben combinar para obtener los mejores resultados. Entre los tratamientos destacamos lo siguientes:


  • Láseres

    Destacan principalmente los láseres de resurfacing o remodelado que pueden ser ablativos (como el CO2 y el Erbio) o no ablativos (como el Fraxel® o el ICON 1540®). Estos láseres estimulan la síntesis de colágeno en la piel para tratar de rellenar las cicatrices. Además, en combinación con los anteriores se pueden emplear los láseres vasculares para tratar las cicatrices más inmaduras que aún se muestran rojas y vascularizadas.

  • Peelings químicos

    Consiste en emplear sustancias químicas que estimulen un remodelado de la piel intenso para estimular la síntesis de colágeno y rellenar las cicatrices. Los más empleados en el caso del acné son los peelings con retinoides o alfahidroxiácidos como el ácido glicólico, además el ácido tricloroacético (TCA).

  • Técnicas quirúrgicas

    En las cicatrices más resistentes como son las más profundas, podemos emplear técnicas como la subcisión, que consiste en liberar las adherencias profundas de la cicatriz empleando una herramienta cortante como las agujas.

  • Terapia biofotónica (Kleresca®)

    Es una terapia novedosa en la que se emplea un gel fotoconversor en contacto con la piel que es irradiado con luz LED de distintos colores, consiguiendo una penetración profunda en la piel y estimulando el colágeno. Su uso no sólo es beneficioso para  el acné activo, sino también para mejorar la textura de pieles con cicatrices.

  • Plasma rico en plaquetas

    Su uso combinado con otros tratamientos, principalmente los láseres fraccionados, ha demostrado mejores tasas de eficacia y además una recuperación más rápida tras el láser. Es muy novedosa su utilización en textura de gel, que consigue rellenar las cicatrices con mejores resultados a largo plazo.

  • Inyectables

    Principalmente el ácido hialurónico se puede emplear para rellenar las cicatrices atróficas, consiguiendo además estimular la síntesis de colágeno que perdurará por más tiempo que el propio relleno.


 
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