Quemaduras en Grupo de Dermatología Pedro Jaén

Quemaduras


Existen 4 grados de quemaduras pero las más frecuentes suelen ser las quemaduras menores. Estás son lesiones bastante frecuentes en accidentes domésticos o laborales, y suelen deberse a pequeños despistes o errores. Este tipo de quemaduras pueden tratarse de forma ambulatoria o en domicilio, mientras que las graves requieren ingreso hospitalario.


  • Clasificación de las quemaduras

    1. Primer grado: Son las más superficiales y se manifiestan por piel enrojecida. La más típica es la quemadura después de tomar el sol (eritema solar). A veces puede evolucionar a ampolla si profundiza. Después de una quemadura de primer grado no queda cicatriz
    2. Segundo grado: Son quemaduras de "espesor parcial", no todas las capas de la piel están quemadas. Se pueden dividir en superficiales y profundas. Las más superficiales pueden cicatrizar sin apenas cicatriz ya que las células de la piel pueden crecer desde las zonas profundas y desde los folículos pilosos. Las quemaduras de segundo grado profundas pueden dejar cicatriz e incluso necesitar cirugía, ya que casi no quedan células de la piel para regenerar la quemadura.
    3. Tercer grado: en este caso todas las capas de la piel se han quemado. Necesitan cirugía para su tratamiento, y siempre dejan cicatriz. Son quemaduras graves que necesitan atención médica urgente.
    4. Cuarto grado: en estas quemaduras, además de la piel se queman tejidos profundos como grasa, tendones o nervios.

  • Tratamiento de fase aguda

    Después del susto inicial tras el accidente que ha originado la quemadura, lo primero que hay que hacer es asegurarse de que apagamos el fuego o la fuente de calor que originó la quemadura.

    Una vez que está claro que ha sido un accidente menor, como por ejemplo salpicadura de aceite hirviendo, escaldadura por vapor, agua caliente... lo primero que hay que hacer es lavar la zona de la quemadura con agua fresca abundante y jabón. El agua alivia mucho la molestia inicial. El jabón puede ser cualquier jabón de tocador, no es necesario ningún jabón especial, tampoco "jabón de lagarto". El chorro de agua fresca sobre la quemadura produce una sensación refrescante que alivia mucho el picor.

    Una vez bien limpia la zona hay que evaluar la extensión de la quemadura. Normalmente no recomendamos el cuidado de quemaduras en el domicilio si las quemaduras son mayores de 3 ó 4 cm de diámetro. Una visita al médico siempre es conveniente.

    Transcurridos unos minutos (normalmente 30-45) podrá ver si comienza a aparecer ampolla en la zona.

    • Si sólo persiste el eritema (piel roja) será una quemadura de primer grado.
    • Si aparece ampolla será de segundo grado.

    En ese tiempo, la quemadura es molesta. Hay cuatro maneras de calmar la molestia:

      1. Pomadas: las pomadas por si misma sólo alivian las molestias de la quemadura parcialmente. Las más reconocidas contienen vaselina o productos oleosos. Hay quien incluso recomienda untar aceite de oliva, aunque yo no suelo recomendarlo porque es líquido y se escurre, y queda muy poco en la quemadura. Las pomadas con corticoides ayudan bastante. Hay que evitar poner productos extraños, como por ejemplo pasta de dientes o soluciones de bicarbonato.
      2. Vendaje: Los vendajes sobre quemaduras deben ser suaves y confortables. La zona de la quemadura se cubre primero con un apósito que tenga abundante contenido en lubricante oleoso, como por ejemplo vaselina. Con esto se evita que las gasas se peguen a la quemadura, ya que al quitarlas puede ser bastante molesto. Si no tiene apósitos oleosos en domicilio, bastará con poner una buena cantidad de vaselina, de 1 ó 2 mm de espesor sobre la quemadura, y gasas encima. Después puede vendar con venda tipo "crepé" o venda habitual de farmacia.
      3. Medidas posturales: es fundamental que si la quemadura ocurre en manos o pies, se pongan hacia arriba. Si dejamos una mano con una quemadura hacia abajo, la sangre se remansa y la mano se hincha más, duele más y la quemadura puede profundizar. Al elevar la mano, se deshincha, duele menos y profundiza menos.
      4. Calmantes (analgesia): como por ejemplo con fármacos del tipo paracetamol, metamizol, antiinflamatorios.

    Después de la quemadura todavía se pueden tomar medidas preventivas adicionales para evitar que la quemadura se complique. En concreto la más fundamental es NO FUMAR.

    El consumo de tabaco hace que la quemadura profundice ya que el tabaco cierra las arterias, y evita que los nutrientes lleguen a la quemadura, favoreciendo un ambiente peor. Evite el consumo de tabaco después de quemarse.

    En general no se recomienda tomar antibióticos por una quemadura.


 
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