tratamiento ácido hialurónico para arrugas faciales

Ácido Hialurónico


El ácido hialurónico es un importante componente de nuestra piel, cartílagos y articulaciones. En la piel es el responsable de dar firmeza y flexibilidad al tejido conectivo de la dermis.  Aplicado  en forma de inyecciones, y dada su capacidad para retener agua, es utilizado para hidratarla y restablecer la pérdida que se va produciendo en la dermis con el paso del tiempo.

El ácido hialurónico es capaz de favorecer la producción de nuevo colágeno, lo que explica que sus efectos van mejorando meses después de la inyección.


  • Indicaciones

    El ácido hialurónico está indicado para aquellos pacientes que debido a la pérdida de firmeza de la piel por factores genéticos, adelgazamientos bruscos o factores hormonales presentan un hundimiento marcado en los pómulos, los surcos nasogenianos (líneas que van desde los laterales de la nariz a la comisuras de la boca) o las comisuras bucales. Esto da al paciente un aspecto triste y cansado que se resuelve de forma fácil y segura reponiendo ese volumen perdido con el ácido hialurónico.

  • Técnica

    Las infiltraciones se pueden realizar de dos formas, en función del volumen que es necesario reponer. En la mayoría de los casos  el tratamiento se realiza con una aguja  hipodérmica muy fina, que permite realizar   pequeños depósitos muy precisos en la arruga o zona  a tratar hasta conseguir corregir el defecto. Si por el contrario el paciente requiere un aumento marcado de volumen en el tercio medio facial, éste se realiza con una microcánula.

    El tratamiento se realiza en una o dos sesiones en función del defecto a tratar y con una duración mínima de un año en la mayoría de los casos.

    En pacientes sensibles al dolor se aconseja aplicar una crema anestésica tópica una hora antes del tratamiento.

  • Efectos secundarios

    Son excepcionales. Al tratarse de un producto reabsorbible, se elimina de forma natural y no produce con el tiempo granulomas o reacciones adversas como ocurre con otros rellenos permanentes.

    Al tratarse de un componente natural de nuestra piel no se producen alergias o rechazos al producto inyectado. En ocasiones se puede producir una leve inflamación de la piel tras la inyección de corta duración. También se puede producir un mínimo hematoma en algún punto de inyección.


 
CONSULTA CON EL EXPERTO