Análisis dermocosmético

Análisis Dermocosmético


Para poder hacer una correcta indicación, se debe conocer con exactitud el tipo de piel, características cutáneas y la situación basal ante la que se encuentra la piel de cada individuo en cada momento temporal.

El dermatólogo experto en dermatología estética será la persona más cualificada para poder realizar una recomendación de cuidado cosmético, porque aúna por una parte los conocimientos sobre la estructura, funcionamiento de la piel así como los conocimientos sobre los diferentes principios activos y técnicas para modificar el aspecto cutáneo. Para facilitar, optimizar el análisis, estandarizar y objetivar de forma científica, en nuestra Unidad de Análisis Dermocosmético contamos con las tecnologías más novedosas y avanzadas. Todas estas tecnologías nos permiten informar de manera integral, precisa y características de nuestra piel en cada momento evolutivo. Las diferentes mediciones son todas no invasivas y, por tanto, sin efecto secundario alguno. Entre todas las mediciones que se realizan en la Unidad de Análisis Dermocosmético, destacaremos:


  • Microscopio confocal

    Facilita la visualización a gran aumento de diferentes capas de la piel, hasta de cada célula o vaso sanguíneo, permitiendo hacer un análisis exhaustivo de las alteraciones predominantes, incluso las incipientes que aún no tienen traducción clínica. La microscopía confocal nos va a permitir analizar si estamos ante un fotoenvejecimiento leve, moderado o severo, según el grado de desestructuración que se observe en el estrato epidérmico, las alteraciones vasculares a nivel de la unión dermoepidérmica o la cantidad de matriz residual a nivel de dermis alta. Si el fotoenvejecimiento es severo, el riesgo de presentar cáncer de piel aumenta. En caso de diagnosticar lesiones precancerígenas o sugestivas de cáncer cutáneo, serán derivadas a la Unidad de Cáncer cutáneo para su posterior análisis más detallado y tratamiento pertinente.

     

    Esta herramienta, el microscopio confocal, es la más alta y puntera tecnología. Permite realizar un análisis cutáneo que se conoce como “biopsia virtual”, al alcanzar una resolución casi histológica sin necesidad de técnicas invasivas.

  • Estudio fotográfico con luz polarizada

    Este avanzado sistema de fotografía permite un análisis digital completo mediante diferentes tipos de captación de imagen. Así, permite por una parte realizar una fotografía estándar de alta resolución, por otra parte permite realizar fotografía de luz polarizada para una valoración estándar mate de la piel y por otra parte, mediante la novedosa tecnología RBX, permite realizar una fotografía que resalta las estructuras y alteraciones vasculares de la piel (típicas del fotoenvejecimiento) así como las alteraciones pigmentarias marrones (tanto las visibles clínicamente como las incipientes, sirviendo de guía para prevención de trastornos pigmentarios). La alta resolución de las imágenes permite el estudio a gran aumento por zonas faciales, pudiéndose centrar el estudio en aquellas zonas más complicadas.

    La alta resolución de las imágenes permite el estudio a gran aumento por zonas faciales, pudiéndose centrar el estudio en aquellas zonas más complicadas.

  • Cutometer

    Herramienta no invasiva que consta de una sonda que mediante un sistema de succión evalúa la firmeza cutánea (resistencia a la succión) y la elasticidad de la piel (capacidad de volver a la situación original). Dado que con el envejecimiento la firmeza y elasticidad se pierden, este instrumento de medida ayuda a identificar aquellas pieles que se van a ver más beneficiadas con tratamientos tensores y reafirmantes.

  • Corneometer

    Este aparato consta de un sensor que, de manera rápida e indolora, proporciona información precisa sobre el nivel de hidratación de la piel, basándose entre otras cosas en un parámetro fundamental en la homeostasis cutánea: la pérdida de agua transepidérmica. Pieles sensibles, reactivas o deshidratadas, así como pieles con fotoenvejecimiento, presentan pérdida de hidratación cutánea, cuya severidad podremos objetivar con este instrumento. También podremos valorar si los tratamientos (productos, cabina o técnicas) son suficientes en cada momento o si han de intensificarse.

  • Sebumeter

    Permite la medición de forma rápida y con éxito del grado de sebo de la superficie cutánea. Facilita y objetiva la valoración. Permite diferenciar las pieles que son secas por déficit de producción de sebo de aquellas otras que aparentemente son secas pero que tienen una producción de sebo conservada y cuyo problema principal es la pérdida de hidratación (alteración de los parámetros del Corneometer). Asimismo, permite delimitar las zonas más grasas en esas otras pieles cuya producción de sebo no es uniforme, sino que combinan áreas secas con áreas grasas. Objetiva la valoración de la evolución de la producción de sebo con ciertos tratamientos ampliamente utilizados en dermatología (como la isotretinoína oral). Al ser capaz de determinar incluso los más leves cambios en el contenido en sebo de la piel, permite con ello ajustar también con máxima precisión cada indicación de cuidado cosmético.

  • Ecografía

    La ecografía cutánea es una técnica de imagen indolora que se basa en la emisión y recepción de ultrasonidos. Su empleo nos proporciona una valoración objetiva del envejecimiento facial, ya que permite la medición del grosor de los diferentes estratos cutáneos (epidermis, dermis y tejido celular subcutáneo), que se encuentran adelgazados. La ecografía, además, representa una técnica revolucionaria para el estudio de los materiales de relleno faciales: permite identificar el tipo de material empleado (ácido hilaurónico, poliacrilamida, hidroxiapatita cálcica, silicona…), así como su localización (que puede verse modificada con el paso del tiempo).


 
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