Araña vascular

Es una lesión vascular adquirida benigna de pequeño tamaño que se caracteriza por presentar un vaso central dilatado, que está rodeado de pequeños vasos en la periferia, dando un aspecto similar al de las patas de una araña.

Clínicamente se observa una lesión rojiza menor de medio centímetro, con una zona central algo elevada y de mayor tamaño, rodeada de finos vasitos en la periferia. Al comprimir la lesión ésta desaparece. Suele localizarse en la cara, región superior de cuello, tronco superior y brazos de los adultos. Pueden aparecer no obstante en niños y embarazadas. Pueden ser únicas o múltiples.

Se diagnostican clínicamente y habitualmente no es necesaria ninguna exploración complementaria. En casos seleccionados en que haya múltiples lesiones puede estar justificado un estudio del hígado.

Las arañas vasculares aparecidas en niños y embarazadas tienden a desaparecer espontáneamente a lo largo de 3-4 años. En el resto de casos, estas lesiones suelen permanecer fijas, por lo que puede estar indicado el tratamiento estético de las mismas.

El tratamiento de la araña vascular con láser vascular es una forma efectiva y rápida de tratar las arañas vasculares.