Eccema Craquelé

El eccema craquelé se denomina también dermatitis asteatósica (por “sequedad” de la piel). Es característica en personas de edad avanzada, produciéndose por falta de hidratación adecuada de la piel. Se presenta con más frecuencia en invierno y en relación con el bajo grado de humedad de las casas con calefacción.

Es una dermatitis pruriginosa con predilección por las piernas, los brazos y las manos, pero también puede aparecer en el tronco. La erupción se caracteriza por una piel fisurada, “agrietada”, y seca, con una ligera descamación. Se trata de un eritema o enrojecimiento en forma de “tejas superpuestas” en áreas de piel seca. Puede picar intensamente, lo que conduce a un rascado persistente, con la correspondiente cronificación o liquenificación de la patología.

Su aspecto es muy característico, por lo que el diagnóstico es clínico. Sólo en casos excepcionales son necesarias pruebas diagnósticas complementarias.

Es conveniente aumentar la humedad ambiental, preferiblemente por encima del 50%; los humidificadores dan buenos resultados; también es útil tomar baños emolientes con agua templada y sin jabón, seguido de una generosa aplicación de pomadas emolientes como la vaselina. El tratamiento de la sequedad o xerosis consiste en humedecer la piel, en primer lugar, y aplicar después emolientes de forma inmediata. También es útil el empleo de pomadas de corticoesteroides de potencia media, aplicados dos veces al día hasta que se resuelva el componente eccematoso.