Herpes simple

Es la más frecuente de las infecciones por virus herpes humanos. Existen dos tipos de virus herpes simple, morfológicamente indistinguibles:

  • Tipo 1: VHS-1, normalmente asociado a herpes labiales.
  • Tipo 2: VHS-2, que suele localizarse en lesiones genitales.

No obstante, ambos pueden causar infección en cualquier lugar de la superficie corporal.

Vesículas arracimadas, sobre base eritematosa, que progresivamente se van rompiendo, convirtiéndose en costras. Puede existir edema variable en la zona corporal afectada, que en ocasiones puede ser muy llamativo. Al romperse las vesículas, pueden aparecer como erosiones o úlceras, especialmente en la región genital. Las recurrencias se pueden localizar siempre en el mismo lugar, produciendo atrofias o cicatrices variables.

La localización más frecuente es el labio (“herpes labial recurrente”). Ocurre en el 10-20% de la población. Los factores desencadenantes influyen fiebre, luz solar, frío, menstruación, estrés, cansancio, trastornos gastrointestinales, infecciones, etc…

La clínica es característica, y sobre todo en casos recidivantes, no suele ser necesario realizar ninguna prueba complementaria. No obstante, el diagnostico de certeza de las infecciones por VHS puede realizarse por:

  • Métodos de diagnóstico rápido mediante microscopía óptica: Biopsia cutánea y citodiagnóstico de Tzanck.
  • Métodos dirigidos a detectar la presencia de antígenos HSV: inmunofluorescencia directa, ELISA y radioinmunoanálisis.
  • Métodos dirigidos a detectar el virus: aislamiento y cultivo del virus o PCR (reacción en cadena de la polimerasa).

La evolución suele ser benigna, desapareciendo por completo en menos de dos semanas. El tratamiento precoz con aciclovir, famciclovir o valaciclovir oral acorta el curso de la enfermedad.