Hiperhidrosis

El término hiperhidrosis se utiliza para describir la producción excesiva de sudor. Es común, y puede afectar a zonas locales (axilas, palmas, plantas) o de manera generalizada. Sus causas son mútiples; lo más frecuente es que la causa sea idiopática, es decir, sin un factor exógeno. Otras veces este aumento de sudoración tiene una origen endocrino, como el hipertiroidismo. En otras ocasiones pueden ser los fármacos los agentes implicados en la hiperhidrosis.

Puede ser un trastorno que afecte de manera importante la calidad de vida y las relaciones interpersonales.

Los hallazgos cutáneos son simple: un aumento de la sudoración en una o varias regiones del cuerpo. Suele ser el propio paciente el que explica que mancha de sudor las camisetas o que el sudor de sus manos le impide realizar las actividades de la vida diaria.

Las zonas más frecuentemente afectadas son las axilas, las palmas de las manos y las plantas de los pies.

El diagnóstico es evidente con la simple inspección del área afectada. En ocasiones puede estar indicado realizar una evaluación analítica para descartar algún trastorno asociado como alteraciones endocrinas.

Básicamente existen cuatro tipos de tratamientos:

Farmacológico, que puede ser sistémico o tópico 

  • Hay diversos tratamientos farmacológicos sistémicos: los fármacos anticolinérgicos como el bromuro de propantelina que tiene múltiples efectos secundarios como sequedad de boca, somnolencia, vértigo y visión borrosa; los tranquilizantes y sedantes como el clonazepan o diazepan y otros como los antagonistas del calcio(diltiazem). En general, estos fármacos no se prescriben por los posibles efectos secundarios que pueden provocar. Dentro de los tratamientos tópicos farmacológicos existen dos grupos: fármacos anticolinérgicos como el bromuro de glicopirronio y los preparados astrigentes y curtientes. Dentro de éstos están el cloruro de aluminio, el glutaraldheído o el ácido salicílico. Habitualmente, en una primera consulta son estos los que se indican.

Terapéutica física

  • La iontoforesis es una terapéutica física que consiste en la introducción de una sustancia ionizable a través de la piel intacta mediante la aplicación de una corriente continua. Existen diferentes aparatos comercializados como por ejemplo, Drionic que utiliza agua del grifo como sustancia ionizable. Existe uno para manos/pies y otro para axilas. Esta técnica se utiliza bastante en EEUU, pero en nuestro país tiene poca difusión. Suele utilizarse para hiperhidrosis de las plantas de los pies, en que las otras alternativas son poco eficaces.

Toxina botulínica

  • Su efecto se debe a un bloqueo selectivo en la acción de la acetil-colina sobre las glándulas ecrinas. De esta manera se produce una disminución en la función de dichas glándulas, y por tanto disminuye la producción de sudor ahí donde este fármaco se administra. La aplicación selectiva en las zonas con una sudoración mayor, permite poder actuar únicamente en las áreas que presentan más hiperhidrosis, y evitar así posibles efectos secundarios sistémicos. Es un tratamiento muy eficaz y seguro, utilizado sobre todo en el tratamiento de las hiperhidrosis de las axilas y de las palmas de las manos. Ha supuesto una revolución en el tratamiento de las hiperhidrosis. El tratamiento debe repetirse cada 6-9 meses, ya que el efecto de la toxina botulínica es temporal.

Cirugía

  • El procedimiento quirúrgico denominado simpatectomía torácica videotoracoscópica, se basa en seccionar con bisturí o comprimir mediante clips la cadena simpática torácica. Esta cadena es la vía nerviosa que regula la sudoración de las manos, axilas y cara. Dicho procedimiento se lleva a cabo mediante la realización de una pequeña incisión en cada lado del tórax, por donde se interviene al paciente. Para ello utilizamos una óptica que denominamos videotoracoscopio.
  • El tratamiento quirúrgico está indicado en pacientes que presentan hipersudoración de las palmas, de forma aislada o junto con las axilas, los pies y/ó la cara. Sólo se lleva a cabo cuando el tratamiento médico haya fracasado o haya tenido pocos resultados en el enfermo. Para llevar a cabo este procedimiento es preciso utilizar anestesia general y permanecer en torno a 12 horas hospitalizado tras el procedimiento. La recuperación completa se produce a los 2-3 días. La eficacia de la técnica es elevada, pero tiene los riesgos de toda intervención quirúrgica invasiva.
  • En muchos casos tras la cirugía se produce lo que denominamos sudoración compensatoria, esto es un efecto indeseado tras la cirugía, que consiste en una hipersudoración de la espalda y/o los muslos.