Impétigo Contagioso

El Impétigo Contagioso es una infección bacteriana superficial de la piel, contagiosa, que típicamente aparece en niños. No es raro ver lesiones de impétigo como sobreinfección en pacientes que presentan otra enfermedad de la piel, como un eccema, picaduras de insecto o herpes.

Habitualmente se observan lesiones rojizas con una costra amarillente del color de la miel. La localización preferente es la cara, alrededor de la boca y de la nariz, aunque puede aparecer en cualquier localización en que la piel esté alterada (por ejemplo en un área de dermatitis).

No suele haber afectación general, fiebre ni alteraciones analíticas.

El diagnóstico suele realizarse clínicamente, aunque si fuera necesario, el cultivo demostraría la presencia de las bacterias que originan el cuadro (estafilococo dorado o estreptococo del grupo A).

Suele ser suficiente la aplicación de una crema antibiótica (mupirocina o ácido fusídico) 3 veces al día durante 1 semana. En caso de lesiones muy extensas estaría indicada la administración de un antibiótico vía oral que fuera activo frente a las bacterias antes mencionadas (los más utilizados son los del grupo de las penicilinas).

En caso de cuadros de repetición, podría estar indicado tratar los orificios nasales con una crema antibiótica, ya que esta localización puede ser el foco de las bacterias.