Larva Migratoria Cutánea

Es una parasitación por una larva que ocasiona unas lesiones cutáneas típicas, habitualmente en los pies. Suele ocasionar un intenso prurito.

Los pacientes con Larva Migratoria Cutánea suelen presentar el antecedente de haber andado descalzo por alguna playa tropical (Caribe, África, Sudamérica o sudeste asiático).

Las lesiones consisten en trayectos serpiginosos inflamatorios simulando el recorrido de una serpiente. Están producidos por la migración sin rumbo de las larvas por debajo de la piel.

El diagnóstico se realiza clínicamente de manera sencilla. En caso de duda, puede estar indicada la biopsia cutánea.

En ausencia de tratamiento, las larvas mueren al cabo de 2-8 semanas, a pesar de lo cual está indicado el tratamiento para evitar el intenso prurito que suele ocasionar.

Para su tratamiento, se pueden utilizar fármacos orales del tipo del albendazol o la ivermectina, o recurrir a tratamientos físicos como la crioterapia.