Lupus Eritematoso Sistémico

El lupus eritematoso cutáneo es una enfermedad con una amplia gama de manifestaciones, desde lesiones cutáneas crónicas solitarias en el lupus eritematoso crónico hasta lesiones polimorfas generalizadas en el lupus eritematoso cutáneo subagudo, y hasta la afectación de múltiples órganos en el lupus eritematoso sistémico.

El origen se debe a un problema de autoinmunidad en que células del organismo atacan diferentes estructuras del cuerpo porque las reconocen como extrañas. Tiene un claro predominio femenino.


Diferenciamos tres formas de lupus eritematoso cutáneo:

  • Lupus Eritematoso Cutáneo Crónico: se caracteriza por la aparición de lesiones cicatriciales y atróficas preferentemente en cara y cuero cabelludo. Puede producir alopecia cicatrizal (irreversible). Las pacientes no suelen presentar ningún síntoma de afectación sistémica.
  • Lupus Eritematoso Subagudo: encontramos lesiones psoriasiformes o anulares localizadas preferentemente en el tronco. Destaca de esta forma la gran sensibilidad que presentan las pacientes, por lo que es mandatorio evitar la exposición solar. Hasta un 50% de las pacientes pueden presentar síntomas de afectación sistémica.
  • Lupus Eritematoso Sistémico: podemos encontrar diferentes tipos de lesiones cutáneas, como son las úlceras orales, el exantema malar “en alas de mariposa”, lesiones por fotosensibilidad o lesiones discoides. El principal problema de estas pacientes reside en su afectación sistémica, principalmente del riñón.

El diagnóstico se sospecha clínicamente, pero ha de ser confirmado mediante biopsia cutánea. Una vez confirmado, se procederá a un amplio estudio analítico e inmunológico.