Miliaria

Es una erupción vesiculosa secundaria al taponamiento de la glándula sudorípara, y el subsiguiente atrapamiento del sudor. Dependiendo de la profundidad de la obstrucción del conducto se pueden distinguir tres formas: superficial o miliaria cristalina o sudamina (la más frecuente con diferencia), media o miliaria rubra y profunda. Se suele producir por sudoración profusa, siendo más común su aparición en niños. La oclusión favorece la aparición de lesiones.

  • La miliaria cristalina se manifiesta con mínimas vesículas, de contenido claro, sin halo inflamatorio, que se rompen con rapidez, dando lugar a una descamación superficial. Suele localizarse en tronco y son asintomáticas.
  • La miliaria rubra se caracteriza por pápulas eritematosas no foliculares muy pruriginosas. Es típica su aparición en zonas de pliegues o zonas sometidas a oclusión.
  • La miliaria profunda se manifiesta como pápulas e incluso pústulas eritematosas.

La clínica y los antecedentes de calor, humedad y/o oclusión de la zona hacen sencillo el diagnóstico. No suele ser necesaria la biopsia.

Lo fundamental es evitar la causa, por tanto disminuir la sudoración (suele lograrse evitando ambientes muy calurosos). Como tratamiento sintomático pueden administrarse corticoides tópicos para mejorar el prurito.