Pediculosis

La pediculosis se trata de la infestación del ser humano por piojos (insectos sin alas, chupadores de sangre del orden Anoplura). Dependiendo del tipo de piojo se distinguen 3 cuadros:

  • Piojos de la cabeza: Por Pediculus capitis. Se diseminan por contacto cabeza-cabeza y a través de fómites.
  • Piojos del pubis (“ladillas”): Por Pthirus pubis. Se transmite por contacto sexual o íntimo y en menor grado a través de fómites ( ropa de cama…).
  • Piojos del cuerpo: Por Pediculus humanos var.corporis. No viven ni ponen huevos en el cuerpo sino en la ropa. Frecuente en vagabundos, situaciones de hacinamiento o condiciones de vida insalubre.
  • Piojos de la cabeza: Prurito intenso limitado al cuero cabelludo ( más intensamente debajo de las orejas y la nuca). Pueden objetivarse excoriaciones, eritema , piodermitis y descamación secundaria. Hay personas asintomáticas que pueden considerarse portadoras.
  • Piojos del pubis: Prurito intenso en vello pubiano, bigote, barba, axilas o pestañas.
  • Piojos del cuerpo: Picor intenso en el cuerpo. Se encuentran lesiones puntiformes rojas, costras y lesiones de rascado. Es importante señalar que pueden transmitir el tifus epidémico, la fiebre de las trincheras y la fiebre recurrente.
  • Identificación de las liendres y/o piojos adultos en el pelo.
  • Identificación de las ladillas, lo cual puede ser difícil ya que pueden ser del color de la piel o parecer costras.
  • Identificación de los piojos en la ropa.

Se realiza con productos pediculicidas tópicos (permetrina en loción o champú). En caso de resistencias a los mismos se puede utilizar malatión e ivermectina oral. En general se recomienda aplicar todos los preparados tópicos 2 veces, separadas una semana, para eliminar todos los piojos que hayan sobrevivido al tratamiento y para evitar las resistencias a los mismos.