Pitiriasis Versicolor

Es una de las formas más frecuentes de infección por hongos. Suele afectar a pacientes adolescentes, en forma de pequeñas manchas, que pueden ser más oscuras que la piel, o más claras. El cuadro no suele producir síntomas o tan sólo un leve picor.

El exceso de calor y humedad predispone a la infección. Es especialmente común en las regiones tropicales. El aspecto estético es con frecuencia la principal preocupación del paciente.

Las lesiones consisten en múltiples manchas de pequeño tamaño, que suelen localizarse en el tronco. Hay dos variantes: la pitiriasis versicolor hipercrómica (en la que las lesiones son más oscuras que la piel normal) o la pitiriasis versicolor hipocrómica (en la que las lesiones son más claras que la piel normal) Sobre las manchitas es típico encontrar una fina descamación que se hace más evidente al frotar una gasa.

El diagnóstico se realiza de manera sencilla mediante inspección. Si existen dudas, puede ser de utilidad el examen de la descamación con hidróxido potásico y un microscopio. Otra prueba útil puede ser la luz de Wood (las lesiones típicamente presentan una fluorescencia amarillo-anaranjada).

El tratamiento indicado es la aplicación de antifúngicos tópicos, durante 7-14 días. En cuadros muy extensos o resistentes, puede administrarse un antifúngico oral del grupo de los imidazoles. Es importante conocer que los la despigmentación inducida por el hongo persiste durante varias semanas después del tratamiento, sin querer decir esto que la infección persista (esta despigmentación tarda más tiempo en recuperarse).