Sífilis Secundaria

Es una enfermedad de transmisión sexual causada por la espiroqueta Treponema pallidum. Se debe a la diseminación linfática y hemática de los treponemas varias semanas o meses después de la infección inicial. Se va a caracterizar por presentar manifestaciones cutáneas y sintéticas.

Lo más frecuente (80%) es un exantema generalizado, que no produce picor y que afecta a palmas y plantas. Se acompaña de síntomas generales como pérdida de peso, febrícula, malestar general, cefalea, artralgias y cursa con adenopatías generalizadas en un 50-80%.

Otras lesiones cutáneas típicas son los condilomas planos a nivel genital y alopecia parcheada.

Las lesiones se resuelven espontáneamente en varias semanas pero sin tratamiento vuelven a reaparecer en un 20% de los casos.

Se basa en la clínica (fundamentales los antecedentes y prácticas de riesgo) y en la realización de pruebas serológicas: anticuerpos reagínicos (RPR o VDRL) y treponémicos (FTA-Abs, MHA-TP). En caso de duda puede recurrirse a la biopsia cutánea en la que se visualizarán múltiples treponemas.

La penicilina G sigue siendo el tratamiento de elección en todos los estadios de la sífilis. En la sífilis secundaria en adultos inmunocompetentes con clínica menor de un año de duración desde el inicio de la enfermedad, es suficiente con una única dosis intramuscular de penicilina benzatina. En caso de duración mayor de un año de la clínica se recomiendan 3 dosis de penicilina intramuscular, separadas por una semana.