Unidad de Uñas

En nuestras clínicas de Madrid en Calle Serrano y La Moraleja

Dermatólogos especialistas en

Tratamiento de alteraciónes de las uñas

Las alteraciones y enfermedades de las uñas son relativamente comunes y pueden llegar a ser muy dolorosas y bastante incapacitantes para los pacientes. Los problemas ungueales pueden estar relacionados con otras enfermedades sistémicas, que generalmente tienen una larga evolución y su valoración es compleja. Por estos motivos, el Grupo Pedro Jaén creó esta unidad pionera única en su campo.

Dermatólogos especialistas en el tratamiento de uñas en Madrid - Clínicas en Calle Serrano y La Moraleja

Tratamiento integral

Gracias a la tecnología diagnóstica más avanzada, así como a los tratamientos más efectivos, esta unidad ofrece soluciones integrales para todos los problemas ungueales; desde los más frecuentes, como los hongos en las uñas, hasta los tumores ungueales, pasando por las uñas encarnadas.

Apoyo de otras unidades

Cuando el caso lo requiere, los dermatólogos especialistas en alteraciones de las uñas trabajan en colaboración con otras unidades del Grupo Pedro Jaén, tales como la de Alergias, Cirugía o Psoriasis.

Modalidades de consulta

Atendemos presencialemente en nuestros centros y mediante consulta online

Qué es, síntomas y tratamiento

Información sobre las alteraciones y enfermedades de las uñas

El espectro de alteraciones relacionadas con las uñas es muy diverso, ya que incluye infecciones, enfermedades inflamatorias, tumores benignos o malignos, alteraciones por la utilización de cosméticos, malformaciones congénitas, alergias, traumatismos…

Todo ello hace que la valoración de estas afecciones sea muy compleja, ya que las manifestaciones patológicas pueden ser indicativas de multitud de enfermedades y trastornos; cutáneos o no. Por otro lado, es muy habitual que los tratamientos para las patologías ungueales deban prolongarse durante mucho tiempo hasta lograr la curación total, por lo que es fundamental diagnosticarlos cuanto antes. Partiendo de esta premisa, las enfermedades más frecuentes que afectan a las uñas son:

  • Infecciones por hongos (onicomicosis)
  • Uña encarnada
  • Tumores en las uñas
Información sobre patologías de uñas: onicomicosis (hongos), uña encarnada, tumores, etc

Infecciones por hongos en las uñas u onicomicosis

La onicomicosis, infección por hongos que afecta a las uñas, es una de las afecciones ungueales más frecuentes. De hecho, prácticamente todo el mundo sufre alguna infección por hongos en las uñas a lo largo de su vida.

Puede estar causada por tres tipos de hongos distintos (dermatofitos, levaduras o mohos) y puede dañar las uñas tanto de las manos como de los pies; incluso puede darse en otras áreas del cuerpo, como el pelo o la piel.

Generalmente las infecciones por hongos se dan en las uñas de los pies. Empiezan por las del dedo gordo y pueden extenderse al resto si no se prescribe un tratamiento a tiempo.

Causas de los hongos en las uñas

Las infecciones por hongos en las uñas están causadas fundamentalmente por tres tipos de hongos. Sus manifestaciones y síntomas varían sensiblemente en función del microorganismo responsable de la infección:

Dermatofitos

Hongos filamentosos pertenecientes a la familia de los mohos, responsables del 90% de las onicomicosis. Invaden las superficies con gran presencia de queratina de la piel y anejos cutáneos como las uñas porque se alimentan de queratina, la proteína que confiere dureza, brillo y resistencia a la piel, al pelo y a las uñas.

Levaduras

Este tipo de hongo es la segunda causa de infección fúngica en las uñas. Las más habituales son Candida albicans y Candida parapsilosis. Al contrario de las dermatofitosis, la candidiasis en las uñas es más habitual en las manos.

Otros mohos

Las infecciones por mohos (hongos filamentosos no dermatofitos) son muy poco frecuentes porque dependen de que existan factores previos muy concretos que favorezcan su desarrollo (un traumatismo, problemas circulatorios, alteraciones anatómicas, infecciones previas por dermatofitos…), pero tienen gran relevancia médica por la complejidad que representa su tratamiento.

Estos hongos proliferan en determinadas condiciones de calor, oscuridad y humedad, por este motivo, existen una serie de factores de riesgo que predisponen a los pacientes a sufrir onicomicosis; tales como llevar calcetines sintéticos y calzado no transpirable que favorezca la sudoración y la acumulación de sudor, la higiene deficiente, no usar calzado de goma en piscinas, vestuarios, duchas colectivas…

Por otra parte, sufrir traumatismos o heridas en las uñas o la piel, así como haber tenido infecciones fúngicas previas incrementa el riesgo de sufrir onicomicosis. Finalmente, algunas enfermedades como la psoriasis, la diabetes o algunas inmunodeficiencias hacen al paciente más vulnerable a las infecciones por hongos en las uñas.

Síntomas y diagnóstico de las infecciones por hongos en las uñas

Síntomas

Las uñas afectadas por infecciones fúngicas suelen presentar alteraciones de la coloración, con áreas blancas, amarillas, verdosas o marrones. Además, estas uñas se engrosan, tienen estrías o agujeros en su superficie (conocidos como piqueteados o pitts) y adquieren una apariencia rugosa. Además, pueden desprenderse parcialmente del lecho ungueal, se descaman y se abren con facilidad. En ocasiones, puede apreciarse un olor ligeramente desagradable.

Generalmente, y a pesar de lo prolongado en el tiempo que puede llegar a ser el tratamiento, las infecciones ungueales por hongos únicamente causan las alteraciones estéticas referidas. No obstante, algunas de estas infecciones pueden cursar con inflamación grave del área cutánea afectada, picor intenso y bastante dolor. Algunos pacientes pueden llegar a perder la uña.

Diagnóstico

El diagnóstico de los hongos en las uñas ha de hacerse en la consulta de un dermatólogo especialista en las patologías y trastornos de las uñas, ya que no siempre los cambios en la coloración, forma y dureza de las uñas están relacionadas con infecciones fúngicas. Las deficiencias de hierro, la insuficiencia renal, la cirrosis y otras enfermedades sistémicas pueden ocasionar distrofias ungueales similares a las que provocan los hongos, por lo que es necesario llevar a cabo un diagnóstico diferencial.

En la Unidad de Uñas del Grupo Pedro Jaén llevamos a cabo el diagnóstico de este tipo de infecciones fundamentalmente mediante la exploración clínica y el uso del dermatoscopio. Gracias al sistema de aumento y luz polarizada de esta tecnología, el dermatólogo puede apreciar características de la zona afectada que no son apreciables a simple vista.

Normalmente, además se hace una biopsia. Para ello, el dermatólogo procede al raspado de la zona afectada para obtener una muestra que se envía al laboratorio para hacer un cultivo. Estas analíticas ayudan a determinar si, efectivamente, nos encontramos ante una infección por hongos y, de ser así, qué tipo de hongo es el causante de la infección.

Tratamiento de los hongos en las uñas

El tratamiento de los hongos en las uñas es complejo y bastante tedioso, ya que se trata de microorganismos muy resistentes y la respuesta al tratamiento se demora un tiempo considerable, con un alto riesgo de recurrencia. Por este motivo, y dado que la infección puede extenderse de una uña a otra de manera relativamente fácil, es conveniente acudir al especialista cuanto antes.

Generalmente, el mejor resultado se logra a base de combinar varias líneas de tratamiento en lugar de optar por una sola, aunque la elección depende del tipo de hongo, de la extensión de la infección, de las uñas afectadas y de otras circunstancias clínicas del paciente.

Antifúngicos orales

Medicación antimicótica que actúa de manera sistémica. La pauta prescrita por el dermatólogo ha de cumplirse estrictamente durante dos o tres meses. No obstante, los resultados no son apreciables hasta que la uña vuelve a crecer por completo.

Medicación tópica

Son cremas o lociones en forma de esmalte que contienen los agentes antifúngicos. Se han de extender directamente sobre la uña afectada y la piel circundante. Algunas formulaciones requieren del limado previo de la superficie ungueal para facilitar la penetración del principio activo en la lámina de la uña. Estos tratamientos requieren de gran constancia y disciplina porque han de aplicarse diariamente durante varios meses, incluso durante un año. Generalmente se prescriben como complemento de la medicación antifúngica oral. Según cada caso, la medicación prescrita por la Unidad de Uñas del Grupo Pedro Jaén podrá formularse en nuestra parafarmacia.

Láser

Esta tecnología tiene una gran capacidad de penetración en la lámina ungueal. Destruye hongos y esporas sin dañar la piel o las estructuras que rodean el área afectada. Generalmente, se requieren entre cuatro y seis sesiones de unos 10-15 minutos para lograr la curación, aunque el éxito terapéutico depende de cada caso (localización de la infección, extensión, número de uñas afectadas…).

El tratamiento es completamente indoloro (el paciente únicamente puede sentir calor en la zona de tratamiento), no tiene efectos secundarios y permite reincorporarse a las actividades normales sin necesidad de recuperación específica. En ocasiones el tratamiento con láser para los hongos de las uñas se complementa con antifúngicos para aplicar en casa

Cirugía de la uña

Este tratamiento se emplea únicamente en caso de infecciones por hongos muy resistentes que ocasionan inflamación grave y mucho dolor. El cirujano extirpa la uña para poder aplicar el medicamento antifúngico directamente sobre el lecho ungueal.

Pautas para evitar las infecciones por hongos en las uñas

Para evitar la proliferación de hongos en las uñas es necesario mantener el entorno de la piel limpio y seco. Para ello es necesario lavar frecuentemente manos y pies y secar concienzudamente la zona de debajo de las uñas y entre los dedos.

En cuanto a los pies, es recomendable usar calcetines de algodón (preferiblemente 100%) y calzado transpirable, calzado que no apriete o no quede demasiado justo y mantener los pies descalzos siempre que sea posible.

Además, hay que tener la precaución de llevar calzado de goma en piscinas, duchas, gimnasios, vestuarios… ya que estos lugares cálidos con gran húmedas son el caldo de cultivo idóneo para que proliferen los hongos.

En caso de hacerse la manicura y/o pedicura fuera de casa, buscar establecimientos que cumplan estrictamente con las medidas de higiene y desinfección de espacios y materiales.

Uña encarnada

La uña encarnada, llamada onicocriptosis, es una alteración de las uñas bastante frecuente. Ocurre cuando el extremo o el lateral de una uña se curva en exceso y se clava o se entierra en la carne de los dedos. Cuando esto ocurre, el paciente sufre inflamación de la zona afectada, dolor, sangrado, exudado y, en algunas ocasiones, infección.

Estadios de la uña encarnada

Generalmente, se habla de tres estadios en función de la gravedad de la uña encarnada:

Estadio I

La inflamación y el enrojecimiento de los pliegues laterales de la uña afectada no son demasiado llamativos. Solo ocasionan dolor moderado y molestias a la hora de calzarse o caminar.

Estadio II

Los síntomas descritos se agravan y aparece sudoración excesiva, hipersensibilidad al tacto y un granuloma (tumor epitelial benigno) que supura y puede ser purulento en caso de que se desarrolle una infección. El dolor es intenso y el paciente tiene dificultad para caminar.

Estadio III

Llegados a esta fase, la inflamación asociada a la uña encarnada se vuelve crónica, el pliegue lateral se hipertrofia y deja de doler de manera constante (aunque puede ocasionar dolor agudo al tacto o presión). Si existen infecciones concomitantes puede desembocar en una osteomielitis (infección del hueso).

Lo más habitual es que la uña encarnada ocurra en las uñas de los dedos gordos del pie, pero en realidad este problema puede darse en cualquier dedo.

Causas y prevención de la uña encarnada

Causas

La causa más habitual de uña encarnada es el uso habitual de zapatos demasiado estrechos y apretados; el calzado ortopédico, el calzado de seguridad con punteras reforzadas rígidas que comprimen los dedos o un corte inadecuado de las uñas demasiado al ras o con picos que favorezcan la formación de heridas y que la uña se clave.

No obstante, también puede deberse a otras causas como tener una yema del dedo demasiado bulbosa o sufrir alguna malformación congénita en el contorno de la uña. Asimismo, la hiperhidrosis (exceso de sudoración), el sobrepeso, la higiene deficiente, las infecciones recurrentes o los microtraumatismos asociados a la práctica deportiva, también pueden ser la causa de las uñas encarnadas.

Prevención 

Generalmente, la prevención de la uña encarnada puede lograrse cortando las uñas adecuadamente y usando calzado suficientemente ancho que no comprima los pies.

No obstante, las personas que tengan tendencia a sufrir este problema debido a la forma congénita de sus uñas deben visitar regularmente al especialista para que revise la salud de sus pies.

Diagnóstico y tratamiento de la uña encarnada

Generalmente, el diagnóstico de las uñas encarnadas se lleva a cabo mediante la exploración de la uña y la piel circundante en consulta valorando los signos clínicos y la presencia de una posible infección. En pacientes jóvenes con uñas encarnadas recurrentes es posible prescribir una radiografía o una ecografía para descartar un osteocondroma (tumor óseo benigno).

Tratamiento con brackets de la uña encarnada 

Los brackets para las uñas constituyen un método efectivo, seguro y no quirúrgico para el tratamiento de la uña encarnada u onicocriptosis. También denominado ortonixia, no requiere periodo de recuperación; se asocia a un rápido alivio del dolor, permite el uso de calzado normal y realizar las actividades diarias de forma inmediata.

El procedimiento se lleva a cabo después de medir la uña del paciente para seleccionar el tamaño adecuado del bracket. Únicamente se necesita anestesia local y generalmente concluye en menos de una hora y sin necesidad de baja laboral.

Posteriormente hay que concertar visitas mensuales en las que se va aumentando progresivamente la presión aplicada sobre la uña, en función de los síntomas. Finalmente se retiran cuando los síntomas se resuelven, pudiendo utilizarse de forma prolongada y en caso de recidiva.

Estos brackets para tratar las uñas encarnadas son dispositivos hechos de alambres de acero o bandas de plástico, que se aplican directamente sobre la superficie dorsal de la uña con el objetivo de producir un enderezamiento de su curvatura anómala, para evitar así su que lesionen y se claven en el tejido periungueal. Para protegerlos del roce con el calzado, los brackets se recubren de una masa ungueal artificial.

La utilización de brackets para corregir uñas encarnadas están indicados en casos de uñas encarnadas leves o moderadas en adultos, niños, pacientes diabéticos o cuando la uña encarnada se asocia a una infección local. No obstante, el criterio del especialista de la Unidad de Uñas puede variar según cada paciente.

La corrección de la uña encarnada mediante brackets es un tratamiento seguro, menos invasivo que la cirugía que obtiene tasas de éxito y recurrencia muy similares.

Tratamiento quirúrgico de la uña encarnada 

La cirugía de la uña encarnada, también llamada matricectomía química, es una intervención sencilla y rápida que se lleva a cabo cuando se requiere un estrechamiento definitivo de la lámina ungueal para evitar que se clave sistemáticamente en el dedo.

Para llevar a cabo esta operación, el especialista aplica anestesia local para que el paciente no sienta ninguna molestia o dolor durante la intervención. A continuación, modifica la forma de la uña cortando el sobrante, extrae la porción de uña clavada en la piel y aplica una gasa o algodón estéril impregnado en fenol durante unos segundos. Este compuesto produce una quemadura química controlada que cauteriza la zona operada y evita el sangrado.

La matricectomía química es un método quirúrgico sencillo, efectivo que trata la uña encarnada y que tiene un porcentaje muy bajo de recidiva. Produce pocas molestias postoperatorias y, salvo excepciones, el paciente puede incorporarse a sus actividades diarias rápidamente.

Cuando la uña encarnada también se debe a la hipertrofia de los pliegues cutáneos laterales de las uñas, hay que reducir quirúrgicamente el tamaño de estos tejidos blandos. El método más adecuado para ello dependerá de la gravedad del problema.

«La valoración de las afecciones de las uñas puede ser compleja, ya que las manifestaciones patológicas pueden ser indicativas de multitud de enfermedades y trastornos»

Tumores en las uñas

Como cualquier restructura del organismo, las uñas pueden desarrollar tumores, tanto benignos como malignos. Generalmente, estos tumores producen alteraciones en la textura, apariencia, color y forma de las uñas que son comunes a los de otras dolencias ungueales. Por este motivo, resulta fundamental acudir al dermatólogo en cuanto se aprecien este tipo de cambios en las uñas.

Tumores más frecuentes en las uñas:

Tumores benignos

Quistes mixoides 

Son lesionas benignas abultadas que aparecen en la falange distal del dedo, muy cerca de la uña. La consistencia de estos quistes es blanda y tienen un color sonrosado o blanquecino. Aunque son benignos, pueden provocar dolor al tacto o presión y llegar a comprimir la matriz de la uña, deformándola. Pueden reabsorberse solos y si no causan molestias no requieren tratamiento. En caso necesario, pueden eliminarse mediante punción y drenaje, láser ablativo, cirugía o infiltración de corticoides.

Granulomas piógenos

Formaciones abultadas de piel de color marrón o rojizo que crecen rápidamente cerca de las uñas, generalmente después de haber sufrido una herida o un golpe. Se deben a la proliferación excesiva de los capilares y a la inflamación de la zona lesionada. Pueden desaparecer por sí solos, pero a veces es necesario eliminarlos porque causan molestias y sangrado frecuente con el simple roce. Antes de extirparlos (generalmente con láser de colorante pulsado) hay que llevar a cabo una biopsia para asegurarse de que es una lesión benigna.

Fibroma ungueal

Aparecen alrededor de la uña y crecen lentamente. La coloración de estos tumores es similar al de la piel y tienen una consistencia muy firme. Se extirpan quirúrgicamente cuando crecen demasiado o causan molestias al paciente.

Tumores malignos

Enfermedad de Bowen

También llamado carcinoma de células escamosas in situ, es una manifestación temprana del carcinoma de células escamosas. Se caracteriza por la aparición de una lesión plana, descamada o con costra de color rojo o pardo. Aparece generalmente en zonas muy expuestas a la radiación solar, pero puede hacerlo en cualquier parte del cuerpo.

Carcinoma subungueal de células escamosas

Dentro de los tumores subungueales (localizados debajo de la uña) el carcinoma escamoso es el más prevalente. Aparecen generalmente en la falange distal de los dedos pulgar e índice, per pueden hacerlo en cualquier uña. Tienen apariencia verrugosa y pueden confundirse fácilmente con un papiloma común; de hecho, la infección por el Virus del Papiloma Humano parece ser un factor de riesgo para sufrir estos tumores. Esta circunstancia favorece el retraso en el diagnóstico y en el tratamiento, que suele ser quirúrgico. La cirugía micrográfica de Mohs es la más efectiva en estos casos.

Melanoma subungueal

Es un tumor muy raro, pero muy agresivo. Tiene mal pronóstico porque suele diagnosticarse muy tarde. Su manifestación principal es una banda marrón en la uña rojiza que tiende a confundirse con un hematoma. El signo más evidente de melanoma subungueal es el denominado signo de Hutchinson, una mancha negra, marrón oscuro o gris que se extiende por la cutícula y los pliegues ungueales laterales, pero no siempre se da. El tratamiento es quirúrgico (mediante cirugía de Mohs), pero si no se aplica a tiempo puede ser necesaria la amputación y la aplicación de quimioterapia.

Clínica especializada en el tratamiento de problemas de uñas en Madrid

Más información

A continuación se indican las preguntas frecuentes, cómo prevenir problemas de uñas,  la autoría y las referencias de la información proporcionada en esta página:

Preguntas frecuentes sobre las alteraciones de las uñas

Cómo saber si tengo hongos en las uñas 

La psoriasis provoca cambios ungueales que pueden llegar a confundirse con una infección por hongos. De esta forma, es importante contar con la valoración de un dermatólogo especializado en trastornos de las uñas, ya que puede diferenciar el origen de los síntomas y prescribir el tratamiento más adecuado para cada caso.

Por qué se me rompen las uñas 

La fragilidad ungueal es uno de los motivos más frecuentes de consulta. Hablamos de fragilidad ungueal ante cualquier alteración de la dureza, flexibilidad o resistencia de la uña a causa de alguna alteración que afecte a la estructura de la queratina que la compone. Las causas más frecuentes de fragilidad ungueal suelen ser ambientales, como contacto con sustancias, irritantes, productos de limpieza o cosméticos, pero las uñas pueden volverse frágiles a causa de problemas de salud como la anemia, las alteraciones articulares o patologías vasculares.

Generalmente, la fragilidad ungueal desaparece rápidamente después de identificar y solucionar la causa subyacente. Entre tanto, según cada caso, el dermatólogo puede prescribir algún cosmético endurecedor, aunque es necesario advertir de que el abuso de estos endurecedores puede incrementar la rigidez de la lámina ungueal y hacerla más proclive a la rotura.

Alteraciones en las uñas y enfermedades sistémicas 

Las uñas son unas grandes delatoras de otros problemas de salud. De esta forma, observando anomalías ungueales los especialistas pueden obtener pistas acerca de diversas enfermedades que pueden afectar a su paciente.

  • Uñas de cuchara. El término científico para estas anomalías es coiloniquia. Este tipo de uña es blanda y tiene forma curva, de ahí su nombre coloquial. Es sugestiva de enfermedades cardiacas o pulmonares, así como de hipotiroidismo, lupus o hematocromatosis (une enfermedad caracterizada por la acumulación de hierro en los tejidos).
  • Dedos en palillo de tambor. En realidad, se trata de una alteración que afecta a toda la falange distal de los dedos de las manos. Se debe al engrosamiento del tejido blando en el lecho de la uña, lo que modifica la forma del dedo y la curvatura de la uña. Puede indicar, aunque no siempre, la existencia de enfermedades pulmonares (cáncer, abscesos, bronquiectasias…) o trastornos hepáticos y cardiacos congénitos.
  • Síndrome de uñas amarillas. Afecta a todas o a casi todas las uñas de manos y pies. Éstas se quedan sin cutícula y adquieren una tonalidad que va desde el amarillo claro al verdoso. Es poco frecuente, pero se ha descrito en ocasiones asociada a artritis reumatoide, diabetes, neoplasias, enfermedades tiroideas y renales, así como síndromes poco comunes.
  • Uñas mitad y mitad. También llamadas uñas de Lindsay, se caracterizan porque la mitad inferior de la uña se vuelve blanca y la otra mitad sigue siendo rosada. Puede ocurrir en personas sanas, pero también puede indicar insuficiencia renal.
  • Uñas de Terry. Este tipo de uña se caracteriza porque prácticamente toda la uña se vuelve blanca y únicamente se aprecia una pequeña franja de color normal en la parte más alejada de la matriz de la uña. Aparece en el 80% de las personas con cirrosis y también en algunas con insuficiencia cardiaca y diabetes.
  • Piqueteado. Estas uñas muestran una superficie con múltiples agujeritos causados por anomalías en el proceso de queratinización. Éstos, a su vez, pueden deberse a alopecia areata, eccemas, sarcoidosis, síndrome de Reiter y otros.
  • Líneas de Beau. Surcos transversales localizados en la lámina ungueal. La mayoría se deben a traumatismos, pero cuando aparecen en varios dedos al mismo nivel suelen indicar una enfermedad grave, un proceso febril o una reacción medicamentosa.
  • Leuconiquia difusa. La superficie de la uña adquiere un color blanquecino y completamente opaco. Puede indicar lepra, cirrosis hepática o colitis ulcerosa.
  • Cambios en la lúnula. La lúnula es la parte blanquecina en forma de media luna que se aprecia en la parte de la uña pegada a la cutícula. Los cambios en su forma o su contorno son sugestivos de enfermedades sistémicas. En cuanto a la coloración, una lúnula amarilla se asocia a los tratamientos con tetraciclinas. Si es azul, puede indicar enfermedad de Wilson o trastornos hepáticos. Por su parte, la lúnula roja es relativamente frecuente en pacientes con lupus, insuficiencia cardíaca, artritis reumatoide, alopecia areata, cirrosis, psoriasis, intoxicación por monóxido de carbono…

Por qué se engrosan las uñas de los pies 

Generalmente, las uñas de los pies se engrosan a causa de una infección por hongos. También es frecuente que lo hagan debido al uso de calzado demasiado estrecho o apretado. No obstante, existen otras enfermedades como la diabetes, la psoriasis o patologías vasculares que repercuten en un engrosamiento de las uñas de los pies. Por este motivo, lo más recomendable es acudir a un especialista en problemas ungueales para actuar cuanto antes sobre el origen del problema y solucionar la alteración de la uña.

Qué es la distrofia ungueal 

El término distrofia ungueal hace referencia a cualquier alteración en la forma, color o aspecto de las uñas. Puede deberse a infecciones, traumatismos tumores, malformaciones congénitas o enfermedades sistémicas, como la psoriasis.

Remedios caseros para los hongos de las uñas 

Ungüentos con ajo, vinagre, limón, aceite de oliva, bicarbonato, enjuague bucal, mentol, aceite de árbol de té, agua oxigenada, talco… existe un amplio abanico de supuestos remedios caseros para las infecciones por hongos localizadas en las uñas. Ninguno ha demostrado eficacia ni está avalado científicamente, de manera que no son recomendables.

Los especialistas en patologías de las uñas advierten, además, de que estos remedios caseros contribuyen a retrasar la búsqueda de ayuda profesional y, en consecuencia, la implantación de un tratamiento efectivo, algo especialmente grave teniendo en cuenta la gran resistencia de las infecciones por hongos en las uñas y lo tedioso que resulta lograr la curación total.

Riesgos de la manicura semipermanente 

La manicura y pedicura ha de hacerse en establecimientos adecuados que cuiden tanto la higiene y limpieza de las instalaciones e instrumentos como la calidad de los esmaltes y otros cosméticos destinados a maquillar o embellecer las uñas.

En este sentido, los especialistas en la salud de las uñas advierten de que los esmaltes semipermanentes, especialmente los que se emplean en kits caseros, han repercutido en el aumento de problemas ungueales estéticos como fragilidad, descamación, pérdida de brillo… pero además han dado lugar a una mayor incidencia de otros problemas de salud, como propensión a infecciones por hongos o bacterias, así como dermatitis de contacto, alergias y otros problemas cutáneos.

El motivo de este aumento se debe a la presencia de acrilatos en su composición. Los acrilatos son polímeros derivados del plástico presentes en pinturas, barnices, pegamentos, material médico, lacas… con un alto poder alergénico.

El verdadero problema de desarrollar alergia o sensibilidad a estos compuestos es que sus síntomas y manifestaciones (picor, hinchazón, sarpullidos, edema, ardor…) pueden sufrirse poco después de hacerse la manicura o la pedicura con estos esmaltes, pero además, pueden pasar factura a medio y largo plazo, dado que existen multitud de dispositivos y materiales médicos que llevan acrilatos en su composición, lo que puede representar un problema grave para un paciente alérgico en caso de necesitarlos. Más información.

Por qué no debes comerte las uñas 

Comerse las uñas (onicofagia) repercute negativamente en la estética de la uña, pero además puede provocar diversos problemas de salud cuando esta conducta es habitual y se mantiene durante mucho tiempo.

Por un lado, si la costumbre de morderse las uñas comienza en la infancia es posible que se produzca un acortamiento de las falanges distales, lo que altera el desarrollo normal de los huesos de los dedos. Asimismo, los niños que se comen las uñas son más proclives a tener lombrices (parasitación por oxiuros), ya que éstas se transmiten fundamentalmente desde las manos a la boca.

Comerse las uñas hace que la piel circundante se inflame y sea más susceptible de desarrollar infecciones. Estas infecciones pueden ser endógenas por la proliferación de bacterias que normalmente tenemos en la superficie de la piel. Dan lugar a uñeros o panadizos que provocan hinchazón, dolor, sangrado e, incluso, abscesos.

Además, pueden ser infecciones exógenas por virus, bacterias u hongos que se encuentran en el exterior de nuestro organismo.

A largo plazo, el hábito de comerse las uñas puede dañar la matriz ungueal, haciendo que crezca menos estilizada y más ancha. Estas malformaciones de la lámina ungueal son, en muchos casos irreversibles. En casos extremos de onicofagia, el paciente puede llegar a perder la uña. Cuando vuelve a salir, ésta suele presentar una superficie más irregular o malformaciones permanentes.

 

Cómo prevenir problemas en las uñas

  • Córtalas con cortaúñas o tijeras específicas. No las cortes demasiado para conseguir que la uña proteja tus dedos adecuadamente
  • Dales la forma que más te guste, pero cuida de que no queden bordes irregulares o esquinas cortantes. Usa una lima de grano fino para suavizar los picos y no dejar fisuras que puedan engancharse o clavarse en la piel.
  • Evita que se acumule suciedad debajo de las uñas lavándolas frecuentemente con agua y jabón neutro. Usa un cepillo de cerdas suaves si es necesario, pero no recurras a otros objetos afilados o punzantes para extraer suciedad bajo las uñas.
  • Hidrata las cutículas y las uñas con crema o aceite de manos para mantener las uñas hidratadas y evitar que se astillen o se descamen.
  • Procura no morderte las uñas ni la piel circundante para no dañar el lecho ungueal o alterar la forma de las uñas.
  • No cortes las cutículas. Eliminar las cutículas favorece la proliferación de hongos y bacterias que dan lugar a infecciones en las uñas. Asimismo, excederse en este hábito puede ocasionar malformaciones ungueales. Si las cutículas están muy engrosadas lo recomendable es empujarlas hacia atrás con un instrumento romo que no dañe la uña (un palito de naranjo o similar) después de haberlas ablandado con agua caliente o aceite.
  • Evita el contacto con agentes irritantes (químicos, jabones, detergentes) y procura fregar o limpiar con guantes.
  • Procura que no estén mucho tiempo mojadas o húmedas y sécalas bien (también la piel circundante) después de lavarte las manos, ducharte o bañarte.

Autoría del contenido de esta página y referencias

El contenido de la presente página ha sido elaborado por el Departamento de Comunicación y el Equipo Médico del Grupo Pedro Jaén siguiendo nuestro compromiso editorial, mediante el que garantizamos la veracidad y actualización de la información proporcionada.

Referencias sobre uñas:

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Grupo Pedro Jaén es un centro médico fundado hace más de tres décadas con el objetivo de ofrecer soluciones médicas, quirúrgicas y estéticas relacionadas con la salud y la apariencia de la piel. Dirigido por el Dr. Pedro Jaén, presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el grupo cuenta con un equipo médico que permite cubrir cada área de tratamiento con especialistas del máximo nivel, desarrolla una intensa labor de formación, es líder en investigación médica y cuenta con varias clínicas ubicadas en Madrid, desde las que ofrece una asistencia de la máxima calidad y excelencia a todos sus pacientes.

Exterior clínica Grupo Pedro Jaén en Calle Serrano

Calle Serrano

Este centro es la sede principal del Grupo Pedro Jaén. Dispone servicios de diagnóstico y tratamiento en cáncer de piel, dermatología clínica y estética, láser y otras especialidades afines.

L - V: 10:00 - 20:30

Calle Serrano 143, Barrio de El Viso, Distrito de Chamartín, 28006 Madrid

Exterior clínica Grupo Pedro Jaén en La Moraleja

La Moraleja

Ubicado en la Plaza de La Moraleja, este centro exclusivo permite al Grupo Pedro Jaén acercar sus servicios médicos y estéticos a los usuarios de toda el área norte de Madrid.

L - V: 10:00 - 20:30

Calle de la Estafeta, 8, planta baja, La Moraleja, 28109 Alcobendas, Madrid.

Unidades y páginas relacionadas

Dermatología clínica

Especialistas de primer nivel en cada patología de la piel que disponen de los tratamientos más avanzados.

Unidad de psoriasis

Control de la psoriasis y sus comorbilidades con los tratamientos más avanzados, incluyendo los biológicos.

Unidad de Alergias

Diagnóstico de los diferentes tipos de alergia y plan de tratamiento realizado por un alergólogo especializado.

Información y noticias

Sala de prensa

En la Sala de Prensa del Grupo Pedro Jaén puedes encontrar información, consejos y noticias sobre dermatología, estética, tricología y salud en general. También se comparten en una plataforma online las Revistas que periódicamente publica el Grupo y se informa sobre sobre la actividad y las apariciones en los medios de comunicación de nuestros diferentes centros y profesionales de la salud.

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Blog

Noticias sobre el Grupo Pedro Jaén. Información y consejos sobre dermatología, estética, tricología y salud en general.

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Información sobre las apariciones en los medios de comunicación de nuestras clínicas y diferentes especialistas.

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Archivo de publicaciones de todas las revistas del Grupo Pedro Jaén que pueden visualizarse en plataforma online externa.