Así puede afectar el coronavirus a tu piel

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La alerta sanitaria desatada a raíz de la pandemia por coronavirus ha supuesto la implantación o refuerzo de ciertas medidas preventivas que, si bien son necesarias para intentar contener al máximo la propagación del covid-19, pueden acarrear algunos problemas adicionales a los que ya está atravesando la población.

Los dermatólogos hemos detectado unos cuantos y, de hecho, estamos empezando a atender algunos casos en los centros sanitarios. Asimismo, como profesionales de la salud nos vemos obligados a informar de algunos aspectos relevantes sobre el cuidado de la piel y el cabello que resultan determinantes en estos días. El Dr. Adrián Alegre, uno de nuestros expertos, ha resumido los más relevantes:

Eccemas por el lavado de manos

El lavado frecuente de las manos con agua y jabón es la mejor medida preventiva frente al contagio del SARS Cov2. Eso sí, este gesto higiénico ha de durar al menos 20 segundos, extenderse por toda la superficie cutánea y hacer especial hincapié en las uñas y los espacios interdigitales. Asimismo, hay que repetirlo siempre que se vuelva de la calle (a la que en cualquier caso hay que salir lo mínimo imprescindible y según las pautas que dicta la situación de alarma decretada por el Gobierno), antes de manipular o cocinar alimentos, después de toca dinero, antes de comer y después de ir al baño.

Durante la cuarentena por coronavirus conviene, además, reforzar este gesto y lavarse las manos después de haber conducido, haber tocado las llaves de la luz, los pomos de las puertas, teclados, teléfonos móviles… o cualquier superficie que pudiera albergar el patógeno causante de esta pandemia.

El caso es que el lavado frecuente de manos puede provocar eccemas irritativos de mayor o menor intensidad: rojeces, picores o incluso grietas en la piel si se realiza con demasiada frecuencia. Dado que en estos días es imprescindible llevarlo a cabo más a menudo de lo habitual, es conveniente seguir estos consejos para minimizar estos efectos negativos:

  • Usa un jabón suave con pH neutro o SYNDET. Estos productos limpian la piel sin agredirla. Los pacientes con rosácea, piel sensible, psoriasis o dermatitis atópica están muy familiarizados con ellos y son idóneos para la población general en momentos como los de esta cuarentena.
  • Lávate las manos con agua tibia, ya que el agua demasiado caliente favorece la deshidratación de la piel.
  • Después de lavarte las manos, sécalas bien con una toalla suave. Si bien en ciertos entornos es preferible usar pliegues de papel para poderlos desechar después de su uso, en casa es mejor optar por la suavidad de la toalla, ya que el papel es más irritante que el tejido de algodón.
  • Hidrata la piel de las manos al mismo ritmo que las lavas para restablecer la barrera cutánea y evitar que se resequen a causa de tanto lavado. Usa una crema emoliente específica para las manos o cualquiera que sea suficientemente untuosa para evitar la deshidratación de las manos.
  • La higiene de manos también puede llevarse a cabo con geles hidroalcohólicos. Sin embargo, es preferible relegar este recurso para cuando no tengamos a mano agua y jabón. Este tipo de geles está formulado con un porcentaje de alcohol, un compuesto que reseca la piel y puede irritarla, especialmente a quienes tienen piel sensible.

Por otro lado, no es recomendable tratar de fabricar gel de hidroalcohol en casa siguiendo las indicaciones que se han propagado por Internet a la misma velocidad que lo hacía el coronavirus. Los geles de este tipo deben ser formulados por un profesional para tener garantías de que se usan los ingredientes y las proporciones correctas.

De lo contrario, corremos el riesgo de fabricar un gel ineficaz o con demasiado contenido alcohólico, lo cual supone una agresión innecesaria para nuestras manos. Por otro lado, y ante la escasez de alcohol, parece ser que hay quien elabora estos preparados con aceites esenciales como el de árbol de té.

Los aceites esenciales han de usarse cuidando bien las proporciones porque pueden resultar tóxicos. El de árbol de té, en concreto, es muy irritante y está contraindicado en personas con piel sensible o dermatitis atópica. Asimismo, si se excede en la cantidad idónea, puede causar eccema, picor, escozor, descamación y abrasiones en la piel.

En este aspecto, cabe recordar que la barrera cutánea es la que nos protege de microorganismos y agentes externos nocivos; si la debilitamos con productos demasiado agresivos estaremos quedándonos sin uno de los escudos más valiosos que tiene nuestro cuerpo: la propia piel (aunque por fortuna, no se ha demostrado que el coronavirus pueda infectarnos a través de la piel sana o dañada).

Insuficiencia venosa por falta de movilidad

Quedarse en casa es arriesgarse a caer en las garras del sedentarismo, tanto si estamos teletrabajando como si únicamente ponemos en marcha planes de ocio pasivo. Esto puede causar dermatitis de estasis, o lo que es lo mismo, inflamación de la piel de las piernas y los pies acompañada de picor, dolor e, incluso, descamación e hiperpigmentación. En casos muy extremos, incluso piel engrosada (esclerosis) o ulceraciones venosas con riesgo de infección.

La solución para este problema es hacer ejercicio en casa, para lo cual se puede recurrir a tablas y rutinas que podemos encontrar en aplicaciones móviles, canales de YouTube y blogs de especialistas en acondicionamiento físico.

Si durante esta cuarentena nos ha tocado teletrabajar, es conveniente levantarse del ordenador cada par de horas, caminar por casa y estirar las piernas. Asimismo, hay que colocar las piernas en alto cuando sea posible y mover los pies para evitar problemas de circulación.

Aplicar cremas hidratantes mediante masajes ascendentes es otra medida efectiva para aliviar este problema que, no obstante, puede requerir el uso de medias de compresión en los casos más severos. Si el problema aparece en una sola pierna, consulte con el especialista. Los casos extremos de dermatitis de estasis pueden acabar en ulceraciones y celulitis que hay que tratar con antibióticos, soporte elástico y apósitos coloides.

Sudamina por exceso de sudoración

Generalmente, la sudamina o miliaria afecta a bebés a los que sus padres abrigan demasiado, pero es otro de los problemas dermatológicos que pueden aparecer asociados al sedentarismo. Pasar durante muchas horas sentado en un sillón o sofá con la piel ocluida puede hacer que sudemos en exceso, sobre todo si hace mucho calor en la habitación. Esta oclusión hace que las glándulas sudoríparas se obstruyan y se formen granitos blancos o rojos que causan un intenso picor. Éstos son más frecuentes en la espalda y cara posterior de muslos.

¿Cómo evitarlo? Usando ropa transpirable de tejidos naturales, como el algodón, regulando la temperatura ambiental, cambiando frecuentemente de postura y evitando estar sentado o tumbado durante demasiado tiempo. Si la situación es muy extrema puede requerir valoración dermatológica para pautar tratamientos tópicos específicos.

Dermatitis en los pliegues de la piel

También llamados intértigos, esta dermatitis se localiza en los pliegues de la piel, como axilas, ingles, debajo del pecho… y en aquellas zonas en las que haya rozamiento o fricción o constante de superficies cutáneas contrapuestas.

La humedad que se acumula en estas áreas (por no secarse bien después de la higiene personal, por sudoración…) favorece la maceración de la piel y la proliferación de bacterias, hongos y levaduras que irritan la piel, hacen que pique y que incluso llegue a agrietarse. El problema puede derivar en infecciones que han de tratarse con antibióticos o antifúngicos, según la naturaleza del patógeno infeccioso.

Esta dermatosis es relativamente frecuente en bebés, niños pequeños, personas con obesidad, mujeres con hipertrofia mamaria… y las medidas para prevenirla se basan en llevar a cabo una buena higiene personal, asegurarse de secar bien la zona después de ducharse, hacer deporte… y aplicar posteriormente productos astringentes; generalmente formulados en forma de pasta.

Asimismo, hay que estar muy pendientes de si la zona enrojece, se irrita, se descama o se infecta para poder aplicar el tratamiento recomendado por el dermatólogo.

Úlceras por presión en la cuarentena

Las úlceras por presión aparecen por permanecer en la misma posición durante demasiado tiempo. Es uno de los problemas a los que hay que prestar atención en pacientes que, por diversas circunstancias, están encamados, se desplazan en silla de ruedas o pasan mucho tiempo recluidos en un sillón.

En estos días de aislamiento en el hogar a causa de la cuarentena por coronavirus es más probable que los ancianos y personas con alguna patología que les reste agilidad o movilidad tiendan a pasar más tiempo sentados o incluso en la cama. Es importante no descuidarse porque estas úlceras son dolorosas, pueden desencadenar infecciones graves e incluso comprometer la vida de los pacientes más vulnerables.

De esta forma, es esencial mantener la piel limpia y seca y asear al paciente correctamente, así como cambiarlo de posición cada par de horas. Asimismo, es recomendable disponer de almohadones, cojines y superficies blandas que alivien la presión del cuerpo contra la superficie sobre la que están tumbados o sentados, ya que al final acaba siendo demasiado dura para esta durante mucho tiempo contra la piel.

Patologías dermatológicas previas al coronavirus

Muchas alteraciones y enfermedades dermatológicas tienen un componente emocional que agrava o desencadena los síntomas y brotes. Es el caso de patología inflamatoria como la psoriasis, dermatitis atópica o seborreica. También algunos procesos infecciosos como el herpes simple o zóster pueden aparecer en estas situaciones. Incluso pueden desencadenarse patologías capilares como la alopecia areata o el efluvio telógeno.

La cuarentena por el coronavirus puede provocar sentimientos de miedo al contagio, preocupación por la salud propia y la de los seres queridos, angustia, nerviosismo, incertidumbre por lo que ocurrirá en el futuro a nivel laboral… que pueden empeorar el estado de patologías dermatológicas previas. Es importante mantener la calma y tratar de seguir el tratamiento habitual en la medida de lo posible para evitarlo.

Higiene del cabello y coronavirus

En estos días han surgido bastantes dudas con respecto a los cuidados del cabello relacionados con la infección por coronavirus. Según cuenta nuestro tricólogo, David Saceda, en SModa: “un virus puede pegarse al pelo de la misma manera que puede hacerlo a cualquier otra zona de nuestra piel. De hecho, ahora con esta situación de alerta sanitaria, a los médicos se nos pide que vayamos con gorro y afeitados para reducir las probabilidades de que el virus se adhiera a la barba. En cualquier caso, hay que tener claro que si no llevas barba los patógenos pueden pegarse a la piel de la cara; lo importante es mantener una buena higiene”.

De esta manera, hay que seguir lavando el pelo con regularidad para asegurarse de mantener el cuero cabelludo y el tallo capilar libres de grasa, células muertas y residuos que se vayan acumulando a lo largo del día.

Al igual que ocurre con otras zonas del cuerpo, como la cara. El hecho de no salir a la calle nos librará de que el pelo se impregne de partículas de contaminación y acumulará menos polvo o fragmentos arrastrados por el aire, pero se ensuciará igualmente por la producción normal de grasa, por la sudoración si hacemos ejercicio en el hogar…

No te pintes las uñas durante la cuarentena por coronavirus

La pandemia del coronavirus ha hecho que seamos conscientes de la relevancia que tienen las manos como fuente de propagación patógenos como el coronavirus. Por ese motivo se insiste tanto en el lavado de manos, el uso de geles de hidroalcohol o guantes en determinados casos y en que no nos toquemos la boca, los ojos o la cara.

Pero hay más que debemos tener en cuenta con respecto al cuidado de nuestras manos y se refiere a las uñas. Debajo de ellas se acumulan suciedad y residuos que favorecen la proliferación de virus, bacterias y hongos.

Por este motivo, lo idóneo es llevarlas cortas y bien limadas, sin picos ni astillas… y no mordérselas para evitar no solo que la zona quede desprotegida, sino que llevemos a la boca los agentes nocivos que podamos tener bajo las uñas. En todo caso, si eres de las que no se resiste a llevar las uñas largas debes extremar la higiene debajo de las mismas y completar el lavado de manos con un cepillo para hacer que el agua y el jabón lleguen bien a esa zona.

Con respecto a la manicura, nuestros especialistas, como el Dr. Carlos Morales, recomiendan descansar de ella y evitar esmaltarlas hasta que haya remitido la situación de emergencia sanitaria provocada por el coronavirus.

“Por una parte, las lacas de uñas son más porosas que la cutícula ungueal, de manera que al resquebrajarse pueden quedar patógenos en las grietas; patógenos que pueden acabar posteriormente en nuestra boca o nuestras mucosas con solo tocarnos la cara”, explica Morales.

Por otro lado, llevar las uñas pintadas no se lo pone fácil a los especialistas en caso de necesitar asistencia médica urgente. Una de las maneras de valorar rápidamente la saturación de oxígeno en pacientes que presentan síntomas respiratorios es observar el cambio de coloración en bajo las uñas. “Si están pintadas, no es posible hacer esta valoración a simple vista, una circunstancia que puede marcar una gran diferencia en un servicio de urgencias, fundamentalmente porque en estos momentos se encuentran completamente saturados”, apunta.

Sin embargo, puedes cuidar tus uñas estos días procurando llevarlas bien cortadas, limadas e hidratadas con aceites específicos. Además, usar una base endurecedora ayudará a regenerar la lámina ungueal mientras descansa del esmalte.

En cualquier caso, y a pesar de todos los problemas que pueden venir asociados a esta pandemia, en el Grupo Pedro Jaén mantenemos el compromiso de seguir al lado de nuestros pacientes para superar este trance lo antes posible. Cuidaos mucho y así cuidáis a todos. Ánimo. 

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