Enfermedades de la piel que mejoran en verano

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Llevamos varias entrada contándote las terribles consecuencias de exponer tu piel y tu pelo a los rigores veraniegos. Que si el viento reseca tu piel, que si el calor te hace sudar y te puede irritar la epidermis, que si el cloro de la piscina te deshidrata y te puede causar alguna descamación, que si el pelo sufre con el cloro y el sol, que si cuidado con los hongos, que si ojo con las manchas solares…

No obstante, y a pesar de que los síntomas cutáneos de muchas patologías empeoran con el sol y el calor (rosácea, lupus, lesiones premalignas como las queratosis actínicas, moluscos…) no queremos dar al traste con tus vacaciones, de manera que en la entrada de hoy vamos a contarte qué dermatosis mejoran en esta época del año.

Enfermedades de la piel que mejoran en verano

Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad cutánea muy común. Se calcula que afecta a entre el 2% y el 3% de la población española y se caracteriza por la aceleración del ciclo vital de las células de la piel, de tal manera que las que van muriendo se acumulan rápidamente en la superficie de la piel en lugar de desprenderse paulatinamente, como ocurre en pacientes sanos.

Estas células acumuladas se aprecian en forma de manchas rojas y escamas que causan picor, irritación y grietas en la piel. La psoriasis es una enfermedad crónica que cursa en forma de brotes que, no obstante, pueden controlarse cambiando los estilos de vida (dejar el alcohol y el tabaco, por ejemplo), controlando el estrés y aplicando cremas humectantes específicas para esta patología.

Asimismo, la fototerapia, o exposición controlada a la radiaciónultravioleta A y ultravioleta tipo B, es una de las líneas de tratamientoeficaces frente a la psoriasis. Por este motivo, la exposición a los rayos del sol, unido a una mayor humedad típica de los climas costeros, hace que las lesiones psoriásicas mejoren notablemente. Por otro lado, el agua del mar, rica en sales minerales también ejerce un efecto beneficioso en estos pacientes, siempre y cuando después de cada jornada playera se aclaren bien con agua dulce  y procedan a la aplicación de los productos específicos recomendados por su dermatólogo.

¿Puede mejorar mi psoriasis si no paso el verano en la playa? Sí, pero por otros motivos de carácter emocional. En varias investigaciones, aunque los mecanismos concretos aún no se han desentrañado por completo, se han relacionado los cuadros de ansiedad y estrés al empeoramiento de la psoriasis; por eso una de las medidas que se aconseja para reducir la intensidad de los brotes, así como su número, es tratar de controlar este estado emocional.

De esta manera, como en verano solemos estar más tranquilos, incluso aunque no estemos específicamente de vacaciones, muchos pacientes refieren mejoría pisen o no la playa.

Dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una de las dermatosis más frecuentes actualmente. Según los datos más recientes, hasta un 15% de la población española sufre este trastorno en su forma más severa, aunque hay un porcentaje indeterminado que presenta dermatitis atópica en grados más leves.

Esta patología se debe a una alteración de la barrera cutánea (una mezcla natural de agua y grasa que mantiene la hidratación de la dermis y evita la agresión por parte de factores externos) y se caracteriza por la aparición de erupciones y descamaciones ante factores como los cambios bruscos de temperatura, la climatización tanto por sistemas de calefacción como por aire acondicionado), la exposición a compuestos irritantes o productos cosméticos…

Por regla general, la humedad propia de los ambientes de playa y la exposición al sol del verano mejoran el estado de las pieles atópicas, aunque no siempre ocurre así. De hecho, las pieles sensibles necesitan cuidados extra en la época estival.

Existe un pequeño porcentaje de pacientes que experimentan el efecto completamente contrario y van a peor. Por otro lado, hay que tener en cuenta que la mejoría suele deberse a factores ligados al clima de la costa; y siempre que el agua corriente del lugar de vacaciones no sea excesivamente calcárea.

Asimismo, los pacientes con dermatitis atópica que en lugar de bañarse en el mar se decantan por hacerlo en la piscina, deben tener en cuenta que el cloro es un producto irritante que reseca la piel y, por lo tanto, empeora las pieles atópicas. Esto es especialmente importante en el caso de los niños con piel atópica, ya que los peques tienden a estar mucho más tiempo en el agua.

Estos pacientes deben  acortar la duración de los baños en aguas cloradas, enjuagarse después de cada baño con agua dulce y aplicar los productos específicos prescritos por su dermatólogo para el cuidado de la piel al finalizar cada jornada.

Vitíligo

El vitíligo es una patología autoinmune que se manifiesta en la pérdida de melanina, la sustancia que pigmenta nuestra piel. De esta forma, la piel queda completamente blanca (y desprotegida) en las zonas afectadas. Estas zonas despigmentadas pueden repartirse por todo el cuerpo, incluyendo el cuero cabelludo, los labios y el interior de la boca. El vitíligo puede empezar a cualquier edad, aunque lo más frecuente es que lo haga antes de los 20 años.

Esta patología no tiene curación, pero sí existen tratamientos para repigmentar las zonas sin melanina y controlar la reacción inmunológica e inflamatoria que lleva a la destrucción de los melanocitos. Estos medicamentos pueden combinarse con fototerapia para colorear los parches blancos.

Por ese motivo, el verano es un aliado de los pacientes con vitíligo, que encuentran en los días estivales una fototerapia natural cada día.

Liquen plano

Se trata de una alteración de origen autoinmune que afecta a la dermis y que se manifiesta en forma de protuberancias aplanadas de color rojo o violáceo repartidas por el cuero cabelludo, las uñas, los brazos, los tobillos, los genitales y las mucosas; en cuyo caso son de color blanco y a veces presentan llagas bastante dolorosas.

Estas lesiones causan, según la zona en la que se presenten, picazón, dolor, ulceraciones, malformaciones en las uñas y pérdida del cabello. Su tratamiento incluye la aplicación de retinoides, inmunomoduladores, antihistamínicos… y fototerapia. Por este motivo, y de la misma manera que ocurre con el resto de dermatosis mencionadas, la exposición al sol mejora los casos de liquen plano.

Fotoprotección, también con dermatosis

El hecho de que haya patologías dermatológicas que mejoren en verano por la mayor exposición al sol, no quiere decir que los pacientes que las sufran deban ignorar las medidas de fotoprotección recomendadas para evitar quemaduras, fotoenvejecimiento y cáncer de piel.

Todo lo contrario, estos pacientes deben evitar el daño solar con cremas y lociones específicas, con filtros de amplio espectro e índice alto. De lo contrario, no solamente quedan expuestos a los riesgos antes mencionados, sino que además pueden sufrir lo que los especialistas denominan fenómeno de Koebner, llamado así por el dermatólogo alemán que lo describió por primera vez.

Este fenómeno se refiere al hecho de que los pacientes con ciertas patologías dermatológicas como el vitíligo, la psoriasis o el liquen plano pueden ver cómo empeoran sus lesiones en las zonas en las que sufren quemaduras solares.

El acné NO mejora en verano

Por mucho que los especialistas de nuestra Unidad de Acné se esfuerzan en desmentirlo, aún persiste el mito de que tomar el sol elimina o mejora el acné. No es verdad. En realidad, los baños de sol resecan la piel y puede dar la sensación de que los granitos desaparecen, pero la hiperproducción de sebo responsable del acné en realidad no baja por el hecho de estar bajo el sol.

Es más, la mejoría que se percibe es transitoria y a continuación suele experimentarse un efecto rebote en el que los granos vuelven con mayor virulencia. De hecho, hace años que la fototerapia quedó descartada del arsenal terapéutico frente al acné, precisamente por este efecto rebote.

Asimismo, los dermatólogos advierten de los riesgos de mantener vivo este mito, ya que la mayoría de los que lo creen cierto toman el sol sin crema fotoprotectora pensando que así el efecto antiacné del sol será más potente y porque piensan que estos productos aportan grasa. Ni una cosa ni otra es cierta.

A este respecto advierten de que exponerse al sol sin el control adecuado puede desencadenar un tipo de acné conocido como acné Mallorca o acné estival. Este acné es de carácter inflamatorio, muy virulento y se manifiesta sobre todo en la parte superior del torso y en los brazos de personas que ya tienen o han tenido acné común y se exponen a un exceso de radiación solar.

Dermatitis por preparar mojitos

¿Qué tienen que ver los mojitos con los trastornos de la piel? ¿Cómo es posible que esta bebida a base de hierbabuena, lima, azúcar, ron y agua de Seltz sea responsable de una dermatitis de contacto en las manos?

En realidad el culpable no es el mojito en sí, sino la lima que se emplea en su preparación… y siempre que los mojitos se preparen al aire libre. Lo explicamos.

La reacción a la que nos referimos se llama fitofotodermatosis y se trata de un problema ampliamente descrito en Dermatología. La fitofotodermatosis es una reacción cutánea que tiene lugar cuando la piel se expone al sol después de haber estado en contacto con ciertas plantas.

Las plantas que habitualmente causan este tipo de reacción son el apio, la higuera, la bergamota… ¡Y la lima! Que es el ingrediente culpable de esta dermatitis por preparar mojitos.

La lima en concreto contiene cumarinas, unos compuestos fototóxicos que provocan hiperpigmentación de la piel, picor, eritema, vesículas y ampollas cuando se exponen al sol.

Hemos comenzado esta entrada diciendo que no queríamos dar al traste con tu ilusión por el verano y las vacaciones, así que nuestro consejo es que, si vas a preparar mojitos en una jornada al aire libre, te laves bien las manos después de servirlos y antes de disfrutarlos. Salud.

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